martes, 24 de abril de 2012

corto circuito

Capitulo 8
Corto Circuito




     Myra Magaña había escpado. Su quinta estaba abandonada y no se sabía nada de ella. Varias de las chicas reportadas como desaparecidas habían sido encontradas y cuatro de ellas informaban a los médios de comunicación que habían sido salvadas por un súper héroe enojón. 

     Rubén no estaba muy seguro de lo que había pasado aquél dia pero no le gustaba para nada, había perdido el control total y no sabía si era por la droga o por cualquier otra cosa, lo unico que recuerda es que el ver como se aprovechaban de una chica le hacia enojar demasiado. Además había cambiado el color de su cuerpo, su energía hacía crecido demásiado con ello y estaba completamente enojado, lleno de ira. Se sentía como una especie de Hulk, pero gay por el color rosa ¿Qué dirian de él? Sonia comentaba con él lo que había pasado, no se explicaba por qué había sucedido tal incidente ni mucho menos de donde surgió tanta energía. Le aseguró que ella había podido sentirla desde muy lejos.

     Mientras tanto, Rubén regresaba a la vida normal de un estudiante de preparatoria, al cuidadi de cualquier noticia de Myra Magaña, no olvida que por un momento estuvo bajo su control y que además conocía su identidad aunque, si lo pensaba bien ¿Cuanto puedes esconder bajo unos lentes de sol de mala calidad y un paliacate? Y no era el unico que intentaba regresar a la vida cotidiana, en la preparatoria se encontraba de vez en cuando con Nidia, la chica que estaba bajo el influjo de Myra, esta lo saludaba y siempre le regalaba una gran sonrisa, tenía miedo de que ella pudiera delatarlo pero en una ocasión, cuando se toparon en la papelería, ella lo saludó como si lo conociera de toda la vida y para despedirse de él puso su dedo indice en los labios a manera de "silencio" y aunque no parece gran cosa, Rubén se sintió tranquilo y le dio su confianza.

    Entre las cosas que estaban dentro de su vida "normal" si es que de algun modo la vida de este muchacho es normal, estaba Dalia. Buscaba la manera de hablar con ella y aunque ella era muy dulce e inteligente, siempre terminaba hablando con Jazmin, una de las amigas de Dalia. Y no estaba mal hablar con ella pero a Rubén le interesaba Dalia y no sabía como decirselo — Pero creo que ya tiene novio — Dijo Jazmin como que queriendo asesinar a Rubén de un ataque al corazón — Bueno, alcanzé a leer en su libreta que escribia "Dalia y Peter" y no es que sea chismosa, pero lo alcanzé a ver de pura casualidad — Rubén tenía un rival y no lo conocía en lo más absoluto. Powerman podía agarrarse a golpes con cualquier enemigo pero ¿Como le hace Rubén contra ese tal Peter? 

     Los examenes finales estaban por llegar. Al fin terminaría la tortura de tener matemáticas en las primeras horas de la mañana sin embargo, en los examenes parciales a Rubén no le había ido muy bien — ¿Cómo que sacaste mala calificación? — le espetaba Sonia — ¿No te han pasado al pizarron a hacer los problemasy los haces muy bien? — Rubén se encogía de hombros, no entendía como es que no podía recordar todas las formulas matemáticas que le habían enseñado y ni mucho menos por que no podía reconocer cual es la que tenía que usar para cada problema — A mi no se me dan las matemáticas — era su respuesta — pues has que se te den — y las raciones de galletas de chocolate se acabaron con esas ultimas palabras — olviate que te de galletas, si sigues así en matemáticas, olvidalo — Si, Sonia era la mujer más cruel que existía en el planeta tierra y en todas las dimensiones que pudieran existir. Rubén lloró amargamente ese día — también te estas distrayendo mucho con Dalia, será mejor que te olvides por un tiempo de ella que al cabo ni le puedes decir nada — Otro ataque al corazón uno más y quizá ya no lo resisitíría. Los días habían estado nublados, clima fresco y agradable, pero anunciaban la llegada de lluvias. Fue así que en un ambiente húmedo comenzaron los exámenes finales. 

     No, pelear contra el control de Myra Magaña no es la pelea mas fuerte que ha tenido en su mente, la pelea más fuerte tubo lugar durante el examen de mátematicas tratando de recordar todo, tenía como aliado una calculadora sencilla y no una científica como todos los demás, quizá eso no era bueno, pero lo intentaba. Algunas formulas de contrabando en un papelito pequeño y disimulado y las que recordaba, hacía todo el procedimiento, pero la respuesta que tenía no era ninguna de las que estaban en las opciones. Estaba mal y por si fuera poco, cuando Dalia terminó su examen, se levantó emocionada de su asiento, tomó una tiza del escritorio y escribió en letras grandes "Peter y Dalia"

     No había nada que lo animara. Buscó consuelo en algun coctel de frutas del mercado rodante que se ponía por su casa pero la lluvia arruinaba mucho la caminata, incluso no había muchos puestos, si fue a comprar dicho coctel fue por la insistencia de su hermana Mónica, un año menr que él, muy parecidos fisicamente pero ella posería unos ojos más grandes, cabello largo y es mujer. Veían un puesto de peliculas de dudosa procedencia a pesar de que no tenían donde reproducir las peliculas y Rubén vio una de súper héroes japoneses entonces fue cuando se dio cuenta de que ya había pasado bastante tiempo desde la ultima vez que habían ido en busca de el, mejor dicho, de Powerman. Y como si lo hubiese invocado con el pensamiento, una presencia se acercba a él a gran velocidad — No puede ser, aquí no.

     La lluvia comenzó a arresiar, había rayos que surcaban el cielo y fuertes truenos que estremecían a las personas, los pocos puestos que se aventuraron a vender ese día estaba desmontando todo, la lluvia los hacía reitrarse temprano. Ya eran como las ocho de la noche y la gente corría para todos lados, mientras Rubén miraba también en todas direcciones y peleaba con su hermana — ¿Para qué te hice caso? — Y un rayo cayó muy cerca de él. La fuerza del rayo provocó que algunos transeuntes cayeran al suelo y se cegaran por un momento, incluso Rubén se tambaleo un poco y su hermana no se cayó gracias a que se sujetó a él. Hubo otro rayo, Y otro mas. Todos cerca de él. La presencia estaba justo por encima de él pero la lluvia y el efecto de la luz cegadora no lo dejaba ver bien. 

     Corrió hacía el mercado, dirección opuesta a la que llevaba, jaló a su hermana consigo e hizo un campo de energía a su alrededor, los rayos seguían cayendo como si fueran provocados. Uno cayó sobre un puesto que apenas terminaba de ser desarmado, algunos lentes salieron volando y Rubén aprovecho para tomar uno de ellos, agarró tela que había por ahí tirada sin fijarse de qué era, y se la amarró a la cabeza amodo de paliacate, solo que esta vez era verde y no blanco.  — Powerman — dijo la voz — es verdad lo que decían de ti, eres difícil de cazar — Y un chico de cabellos rubios, largos y parados como si tuviera mucho gel se paró frente a el y su hermana a unos cuantos metros. Dio unos pasos hacía Powerman — ¿Qué pasa? — preguntó Mónica — Nada. No pasa nada. Pero sea lo que sea que veas, no digas nada a nadie — Y un rayo se dirigió hacía el y su hermana pero chocó contra el campo de energía que lso rodeaba, Mónica se asustó un poco — Tu... tu... — Rubén la miró enojado por debajo de esos lentes, aunque eso nunca había funcionado — Si, no digas nada — Mónica negó con la cabeza — tu estas usando lentes de mujer, te vez ridículo. Ya me imagino si sales de nuevo en las noticias — Rubén estaba sorprendido, se quitó los lentes para verla directamente a los ojos — ¿Acaso crees que te puedes esconder debajo de eso? — Perfecto — aventó a su hermana con algo de brusquedad pero sabiendo como hecerle para que no se lastimara y él dio un brinco al aire. El chico extraño levantó una mano para seguir el movimiento de Powerman y de su mano salió un fuerte rayo. De nuevo chocó contra el campo de energía.

     Rubén cayó de pie en el suelo, lejos de su hermana. Ya casi no había nadie en el mercado salvo unos curiosos. La lluvia no se detenía y parecía que no le importaba a ese chico extraño, llemaba mucho la atención al ser rubio, su peinado de pelo parado en forma de un pico le recordaba a Rubén una serie japonesa, su playera anarnjada fosforecente también era muy llamatiba y sus pantalones eran de los mejores, estaban rotos de las rodillas como siempre le gustaron a Rubén. — Me han dicho que eres imposible de capturar, pero te has topado con puro perdedor — dijo el chavo con una voz un poco grave — hasta ahorita no te habías enfrentado a mis poderes — Levantó ambas manos en dirección de Powerman y lanzó un rayo, esta vez Powerman quitó el campo de energpía para captar el poder y así detener el ataque, pero fue un grave error. Sentía un tremendo dolor por todo su cuerpo, a diferencia de los golpes o las balas, este dolor surgía desde adentro. No podía resisitir el paso de la corriente electrica. Cayó al suelo estremeciendose mientras que su enemigo reía a carcajadas — Yo, Powerman, soy Electroshock, tengo poderes sobre la electricidad y esto no es algo que cualquiera de nosotros pueda resisitir, después de todo, la electricidad es energía y todos tenemos energía — Electroshock se acercó a Powerman quien aun estaba en el suelo, le propinó una patada en el estomago y lo arrojó varios metros fuera ya del mercado. Estaba en medio de la colonia Los Robles donde él vive, aun tenía los lentes y el paliacate, se incorporó tan rápido como pudo y previno el ataque de su adversario, dio un salto y voló algunos metros sobre el suelo pero Electroshock tambien sabía volar — Impresionante, Tu modelo no viene con la opción de volar ¿Como lo lograste? — y de nuevo, de sus manos arrojó un rayo que tumbó al suelo a Powerman. Esta vez el dolor no había sido tan intenso y él sabía por qué pues al no estar en contacto con el suelo la corriente no circulaba y no le provocaba el mismo dolor — será mejor que te rindas — Powerman se levantó del suelo volando y de un ataque rápido le dió un fuerte golpe en la cara a Electroshock y lo tumbó al suelo. Electroshock no esperaba que Powerman tuviea tanta fuerza, se pusó de pie y comenzó a aplaudir — Te felicito, ahora entiendo por qué los demás no pudieron contigo. Puedes volar, tienes una fuerza extraordinaria ¿Qué más puedes hacer? — La lluvia arreciaba cada vez más, Powerman y Electroshock estana empapados y había mucha gente más que trataban de ver lo que sucedía, afortunadamente para Powerman, los rayos que arrojaba Electroshock producían demasiada luz e imposibilitaban la buena visibilidad. Sin pensarlo dos veces, Powerman se dirigió a su enemigo volando y aunque recibió dos ataques seguidos de electricidad, logró soportarlos para volver a golpear a Electroshock, lo tumbó al suelo pero Powerman no se detubo, se paró sobre él y ejerció presión con su habilidad de volar dirigiendose al suelo — ¿Crees que eso puede detenerme? — Hubo una fuerte luz cegadora, Rubén sentía cosquilleo por todo su cuerpo y sentía que no le respondía, no sintió el golpe contra el suelo y un zumbido se apoderaba de su oido, podía ver muy poco que electroshoc se acercaba a él, estaban sangrando ambos, Powerman ya no tenía los lentes de mujer, Electroshock lo levantó sujetandolo del cuello de la playera, dijo algo que Powerman no pudo escuchar, aunque sentía le sonido de los truenos en su cuerpo, sintió la vibración en el suelo de algo que cayó cerca de ellos, veía como Electroshcok sonreía y comenzaba a sentir que la electricidad de nuevo circulaba poco a poco por su cuerpo "despues de todo, la electricidad es energía y todos tenemos energía" y gracias a que su padre fue electrico y Rubén recibió ciertas enseñansas de esta técnica, sabía que las palabras de Electroshock eran ciertas, el dolor comenzaba a apoderarse de él pero antes de que la electricidad provocara que el cuerpo se le agarrotara, sujetó a Electroshock del rostro y pudo escuchar lo que decía — ¿Crees que puedes conmigo? — Rubén le sonrió — Quizá yo no, pero Zeus si — La electricidadcomenzaba a circular por el cuerpo de Rubén y de Electroshock, ambos sentían el dolor pero el segundo no sabía explicarselo bien, si detenía la descarga dejaría de sentir dolor pero significaba tambien liberar a Powerman pero él era quien poseía los poderes sobre la electricidad así que pensó que podía aguantar las cantidades de energía que le podía controlar. Entonces sucedió.

    Entre el cielo y la tierra hubo una conexión y un rayo se dió. Electroshock y Powerman salieron volando del lugar y ambos estaban agarrotados del cuerpo, sentían un enorme cosquilleo y no podían moverse mucho, ambos se recuperaban al mismo tiempo, increiblemente seguían sangrando, sus heridas no se veían curadas. Electroshock abrió sus brazos, acumulando energía y la disparó contra Powerman quien ya se protegía con su campo de energía, caminaba hacía su rival y este no dejaba de lanzar su ataque, cuando lo alcanzó, lo volvió a sujetar del rostro y de nuevo una enorme descarga de corriente electrica daba lugar a un rayo. Ambos cayeron al sueo aturdidos, Powerman hizo lo posible por moverse pese al dolor y los musculos contraidos, voló unos centímetros y se acercó a su enemigo, en el momento en que ambos pudieron recuperar su fuerza sobre su cuerpo, Powerman propinó un nuevo golpe contra el estomago de Electroshock y lo derrumbó en el suelo. Se acercó a él, vió la hevilla de su cinto y era igual que la de los demás, con un boton rojo en el centro, lo presionó pero no pasó nada. Quizá la electricidad lo había estropeado. No le dio más importancia y buscó a su hermana. Poco a poco se iba recuperando y por efecto de su instrumento de poder sus heridas se iban curando lentamente. Mónica lo vio y corrió para ayudarlo, aun se tambaleaba un poco — ¿Qué vas a hacer? ¿Lo vas a dejar ahí? — Powerman dio un vistazo hacia atrás y vio ponerse a Electroshock de pie — Él estará bien y por el momento no me buscará— Entonces sintió como la presencia de Electroshock se alejaba de él.

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