Capitulo 10
La Dimensión Diferente
Era una sorpresa para Sonia y Rubén que el novio de Dalia fuera Electroshock, Sonia recordaba muy poco de los nombres reales de sus otros "hermanos" por eso nunca asoció el nombre de Peter con el de Electroshock. Aunque el sol volvió a salir a Rubén no lo calentaba, su impresión sobre dicho acontecimiento lo mantenía abrumado todo el tiempo aunque sabía disimularle muy bien pero Sonia conocía la verdad y él ya se lo había platicado a Jazmin la cual solo se encogía de hombros ante lo que su amigo le decía. Las cosas eran complicadas y extrañas. — Pero no van bien — Jazmin le contaba a Rubén que las cosas entre Dalia y Peter no iban bien, aunque no sabía ella toda la historia si le mencionó que habían tenido un pequeño problema de celos pero no sabía de qué surgió. Quizá las cosas no estaban tan mal. Sonia le decía a Rubén que no se hiciera ilusiones — después de todo ni te atrevez a decirle, además... ¿Cómo enfrentarás a Electroshok? — Ella tenía algo de razón.
La relación amistosa que había entre Dalia y Rubén había crecido bastante aunque no lo suficiente como para que Dalia le contara suficientes cosas de ella para conocerla mas, era un poco reservada en ese aspecto; por todo lo demás trataba muy bien a Rubén, lo buscaba de vez en cuando para hacer equipo con las nuevas materias del semestre, exceptuando biología ya que por alguna razón en eso prefería estudiar ella sola. Rubén iba creyendo que las cosas iban a terminar bien pero ahora con esto no hayaba que pensar, siquiera imaginar.
La presencia de Electroshock en la preparatoria se hicieron frecuentes, Sonia y Rubén estaban tensos cada vez que él estaba cerca aunque se tranquilizaban recordandose que él estaba ahí por Dalia y no por Powerman — ¿Tu crees que sepa algo Dalia? — le preguntaba Rubén a Sonia — No lo sé ¿Como le dirías a tu novia, si la tuvieras, que tienes poderes? — Rubén pensó un momento — sucede algo extraño conmigo pero yo no puedo presumir mis poderes, por alguna razón siento que eso no es lo correcto y aunque he intentado, no he podido... aunque Marlene sabía de mis poderes fue más como una especie de acto de confianza que sucedió cuando nadie más nos veía — Sonia asintió con la cabeza — Por lo pronto, mi novio no sabe nada ¿Para qué decirselo? — Sonia y Rubén se miraban fijamente y esa platica fue interrumpida cuando el pequeño maestro de ciencias sociales entró al salón alegando cosas que nadie entendía, al parecer andaba de mal humor.
Retomaron su platica después de unas clases sobre los efectos de la revolución méxicana en la sociedad actual pero ahora fue el hambre lo que los interrumpió, Dulce apareció en escena para invitar a Sonia a la tienda, Rubén se quedó un rato sentado hasta que llegó Norberto y se puso a platicar con él. Era intersante notar como la relación entre los hombres del salón iba mejorando, pese a que había diferencias por la preferencia de equipos de futbol se tomaban con mucha calma esa diferencia y cualquier otra que existiera y convivian sanamente, esto es algo que nunca había visto Rubén. Pero la presencia de un tercer "hermano" probablemente Electroshock lo sacó de esas platicas sin sentido entre compañeros de clases, no solo eso sino que, esa tercer presencia estaba cerca de la de Sonia, la cual Rubén ya comenzaba a diferneciar de la de Electroshock. Paso algo que hizo que ambas presencias se alejaran rápidamente y Sonia se acercaba al salón corriedo, Rubén salió de inmediato y vio a Sonia en el pasillo de afuera junto con otros alumnos que corrian en sentido contrario para ver algo que pasó afuera — Se pelearon... — explicaba Sonia mientras trataba de agarrar aire — No sé por qué pero lo hicieron... se la llevó... de regreso a donde venimos y eso está prohíbido — Algó pasó por todo el torrete sanguineo de Rubén que inconcientemente le hizo liberar energía — ¿Y qué demonios puedo hacer yo? — Sonia mas tranquila lo miraba seriamente, se acercó a él y le murmuró — Tu no, Powerman si, ven conmigo.
Sonia regresó por la mochila de ambos al salón, salieron lo más aprisa que pudieron tratando de no llamar la atención ni de verse preocupados — en cuanto puedas, me cargas y vuelas lo más rápido que puedas hacia la estación del Metro Cuauhtemoc pero sobre el edificio de FAMA. Al estar cerca de la preparatoria era practicamente difícil encontrar un lugar discreto así que decidieron caminar entre las calles de la colonia, resultó ser muy tranquilo el lugar alcanzando casi lo aburrido, no se escuchaba mucho ruido, como si no hubier alguien en las casas — ponte tus lentes y tu paliacate — le dijo Sonia a Rubén y ella hizo lo mismo — ¿Desde cuando tienes tu eso? — Sonia le sonrió — ¿Apoco na'mas tu puedes? — Sonia se subió a la espalda de Rubén y ambos salieron volando hacia la dirección que Sonia indicó.
Una vez en aquel edificio que se encontraba al lado derecho de la estación del metro y que pertenecía a una tienda de muebles, Sonia sacó de su mochila una hevilla con un botón rojo, igual a la que los otros "hermanos" de ellla tenían — Vamos a viajar — Rubén vio asustado aquella hevilla mientras Sonia se la ofrecía — ¿Qué? Pero ¿Por qué me das la hevilla? ¿No la necesitas para viajar? — Sonia afirmó con la cabeza — Si, pero existe otro método. Resulta que para viajar entre dimensiones puedes abrir una puerta, se requieren ciertos requisitos que no encuentras en todos lados, pero la naturaleza en ocasiones los fabrica, esta vez fue el hombre, pero igual funciona. Se requiere que la puerta sea un circulo perfecto... bueno, casi perfecto, pero tienen que ser un error muy mínimo — Rubén estaba con la boca abierta mientras miraba la estructura de la estación del metro. Se caracterizaba por ser la más grande de todas las estaciones además de ser la que se econtraba en el centro. En el centro de ella había un dos enormes circulos en cada lado de la línea del metro, soportaba una tridilosa que a su vez servía de apoyo para el techo de la estación. — Si, ese circulo es una puerta dimensional — confirmó Sonia al ver a Rubén sorprendido — ¿Y cómo... cómo funciona? — Sonia le mostró su celular, muchas veces Rubén había jugado con el celular de Sonia ya que el de él no contaba con juegos y ahora le resutaba difícil creer que esa cosa abriría una puerta hacia un universo paralelo — nea — Rubén seguía incredulo — La verdad unca he usado esta puerta — le confesó Sonia a Rubén — Pero por eso tu tendrás le hevilla, cualquier cosa que pueda pasar esa hevilla al presionar el botón te llevará a la dimensión de la que vengo y por mi no te preocupes, lo peor que puede pasar es que pare en otra dimensión pero existe un "regreso de emergencia" peeeeeeero... Nos interesa traer a Dalia de regreso, por eso es prioridad que tu si llegues — Rubén no estaba muy convencido de todo aquello pero no tenía opción, confiaba en Sonia, tomó la hevilla y Sonia tecleo algo en el celular, este sonó como si un mensaje le hubiera llegado y en la pantalla apareció "Viaje dimensional iniciandose..." Sonia no quitó la vista del celular hasta que apareció un nuevo mensaje "Dimensión 7644521" — es como mi matricula de la Universidad, pero al revez — Sonia lo vio un tanto incredula — ¿En serio? Bueno, ese codigo es como el nombre de la dimensión a la que vamos... te sorprenderá saber cual es el de esta dimensión "1254467" — No, Rubén no se sorprendió, por alguna extraña razón eso no lepareció impresionante — es diferente, es la dimensión diferente — Sonia afirmó con la cabeza — si, diferente — pronunció la ultima palabra lentamente. Ahora... — Sonia se subió de nuevo en la espalda de Rubén dejando antes las mochilas en un lugar seguro de la azotea de la tienda —... vuela en dirección del circulo, si funciona no va a pasar nada, la gente quizá vea un rayo de luz, pero nada mas — Rubén volaba rápidamente hacia el aro de la estación — ¿Y si no funciona — quizó saber — será mejor que funcione — le alentó Sonia. Y Powerman y Sonia alcanzaron el aro. El celular sonó
Viaje dimensional a 7644521 Finalizado
El paso por la puerta no fue una experiencia insólita ni nada especial, era solo como haber volado de un lado a otro atravezando el aro de la estructura del metro solo que, del otro lado no existía ya un aro. Hubo una luz como el flash de una cámara cerca de los ojos pero nada más, del otro lado estaba oscuro, estaba muy nublado y la esfera del sol se podía ver entre las nubes sin que lastimara la vista. La ciudad no era muy diferente de la que se había quedado en la otra dimensión. La construccion de la ciudad era diferente, no parecía la ciudad de Monterrey sin embargo lo era — en la dimensión diferente — murmuró para si mismo Rubén. La estación del Metro no estaba ubicada en el mismo lugar, había apenas una diferencia de centímetros pero era exactamente igual a la que existe en la dimensión de Rubén. El edificio de la tienda no existía, en su lugar había otro pequeño de un negocio que Rubén no alcanzó a ver de qué se trataba.
Pero pese a que la ciudad era bastante diferente a la de la otra dimensión lo mas notorio era el ambiente que predominaba. Las calles no estaban en constante movimiento como en la dimensión de Rubén, no había tráfico ni demasiada gente en las calles principales y las personas que se alcanzaban a distinguir no andaban con esa alegría que aun había en la ciudad de Monterrey de la dimensión de Rubén, aquí caminaban pesadamente como si la pereza les dominara, las personas veían a Sonia y a Rubén volando fuera de la estación del metro pero no se sorprendían en lo absoluto y Rubén estaba a punto de averiguar por qué — baja y escondete entre la gente — le dijo Sonia y Rubén obedeció sin preguntar, momentos después por encima de ellos pasaron personas volando con la ayuda de un aparato en sus espaldas, como una mochila — esos son soldados del ejercito mexicano, tienen el mismo uniforme que los de tu dimensión, podrás reconocerlos fácilmente — Rubén los miraba con mucha atención, buscaban algo y miraban en todas direcciones — vamonos de aquí, a mi podrían reconocerme — le dijo Sonia a Rubén jalandole la manga de su playera.
Sonia hizo caminar mucho a Rubén, toda la avenida Juarez hasta llegar a Padre Mier, si es que en esta dimensión se llamaban de la misma manera. Llegaron a la estación del metro "Padre Mier" — si, tienen el mismo nombre — dijo Rubén en voz alta — así es pero no todas, así que no te distraigas. Baja — ordenó Sonia y eso molestó un poco a Rubén, el tono de voz con el que ahora Sonia se dirigía a Rubén era distinto, como muy arrogante y comenzaba a dudar de ella ¿Y si todo es una trampa y con esto atrapaba a Powerman? Pero algo muy dentro de él le hizo confiar en Sonia, darle toda su confianza. Bajaron por las escaleras del metro, la construcción era un poco diferente a la otra dimensión pero nada especial, no había nadie esperando el metro, casi parecía abandonado, estaba muy sucio y mal iluminado — ¿A donde vamos? — aprovechó Rubén para preguntar — Al laboratorio de Tech — Rubén pasó un trago amargo — ¿Estas segura? ¿No fue él quien te mandó por mi? — Sonia lo miró con desaprovación — No te voy a entregar, iremos a uno de los tantos laboratorios de Tech, él no está aquí y desde ahí podrémos saber dónde está Electroshock y Dalia por ende — El metro llegó, abrió sus puertas y salieron unas cuantas personas apresuradamente, Rubén dio un paso para subir pero Sonia lo detubo — esperate a que se vaya, iremos detrás de él — Una vez que se marcó el tren Sonia sin avisar a Rubén corrió detrás del metro, Rubén la siguió. Al llegar a lo que parecía la mitad del camino entre las estaciones se detivueron, estaba completamente oscuro excepto por una lampara y era la unica que estaba encendida, Sonia sacó su celular, tecléo algo e indicó a Rubén que caminara con ella. Viajaron de nuevo entre dimensiones, pero esta vez no fue a otra dimensión diferente sino a otro lugar de la misma dimensión — Lo que hicimos fue viajar entre "espacio" pudiendo acortar la distancia entre un punto y otro. Bienvenido al laboratorio de Tech.
Rubén estaba en un lugar muy extraño, detrás de él no había nada mas que una pared de acero, el tunel del metro había desaparecido incluida la lampara, había más luz en el lugar y el clima era un poco más frío, estaba en una sala enorme donde en el centro había una mesa parecida a las quirurgicas, la luz venía del centro de la sale justo encima de esta mesa; había en el extremo opuesto un pequeño balcon y se alcanzaba a apreciar un enorme arco que conducía a otra sala. El lugar carecía de ventanas pero al lado derecho de la mesa, pegado a la pared, había un enorme aro de metal, liso completamente, solo unos cables selían de él y entraban en una pequeña caja pegada sobre la pared aun lado del aro; esta caja tenía una pantalla pero al parecer estaba apagada.
Entonces unos aplausos se escucharon — Te felicito, Cuatro. Haz cumplido con la misión que te enconmendé.
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