viernes, 30 de marzo de 2012

Galletas con Chispas de Chocolate

Capitulo 5
Galletas con Chispas de Chocolate

     «Muy buenos días, estimado televidente, estas son los titulares del día de hoy. Nuevamente se acusa a uno de los secretarios de gobierno por desvios de fondos. La secta Luz de un Nuevo Mundo es sospechosa del plagio de varios menores de edad, violación a 5 mujeres y faltas gravisimas a los derechos humanos pero ¿Quién está detrás de esta secta? Descubralo más adelante. Además, como si fuera una historia de comic, se registran sucesos increibles en San Nicolas, sobre la Avenida Universidad casi a la aultura de la Clinica 6; varios testigos presenciaron un fuerte enfrentamiento entre personas con poderes, si, con poderes, como los super héroes de los comics. Tenemos impresionantes imágenes. El clima para el día de hoy es...»

     La Preparatoria Numero 16 estaba vuelta loca, todos hablaban de lo sucedido el día anterior entre aquellas personas con poderes, recordaban una pelea entre individuos extraños en las canchas de basquetbol de la plaza, aun lado del cementerio, la cual presentaba supuestamente grietas provocadas por aquél enfrentamiento; otros aseguraban que dichas grietas estaban desde ya hace mucho tiempo. Pero hablaban más y con mayor fervor del ultimo incidente "había una chica con poderes de fuego que estaba bien buena" decían algunos "¿Qué la chica de cabello chino no está en esta prepa?" aseguraban otros y desde entonces, las chicas de cabello chino fueron acediadas para saber si tenían poderes, claro que Sonia no estaba a salvo pero pareciera que nadie la reconocía y eso estaba bien para ella. Aun así, el que más llamaba la atención era el chico extraño con gafas y paliacate ¿Por qué escondía su identidad? Todos comenzaban a creer que tal chico estaba entre ellos pero no sabían como averiguarlo. Al parecer, el regreso a clases no solo fue bastante diferente para Rubén.

     — Es nanotecnología — decía Sonia mientras abría un paquete de galletas
     — No entiendo — decía Rubén

     El día era perfecto, pese a que había estado haciendo mucho calor, el día había amanecido medio nublado, el clima era templado y era muy reconfortante estar sentado en lo alto de la Clinica 6 con el viento fresco y suve rozando sus rostros, trallendo el aroma de tierra mojada de quien-sabe-donde.

     — Si — Continuó Sonia ofreciendole galletas a Rubén — Dentro de nosotros tenemos un pequeño aparato que funciona con electrónica microscópica que nos da estos poderes. No sólo es electricidad, también entra la biología, dicho de otra manera es Nanobiotecnología. Creo que eso aun no es muy investigado aquí 
     — ¿Aquí? — preguntó Rubén sujetando la galleta con sus labios.
    — Ahorita te lo explico. Esto fue creado como un arma de guerra. Somos una especie de soldados pero el proyecto al final fue rechazado, trataron de loco al inventor y lo encerraron en un psiquiatrico hasta que lo ayudamos a escapar. Es así como vieron el potencial que nosotros tenemos, pero aun estamos en fase experimental, las naciones que habían rechazado su proyecto ahora estaban interesadas en financiar su investigación — Sonia le da una mordida a una galleta, la mastica un poco y pasa. Continua su historia — Pero él ya no quizo participar, se sentía ofendido. Entonces, por cierto accidente, fuimos vistos como amenaza y comenzamos a ser perseguidos.
     — ¿Qué incidente? 
     — Numero Uno abusó de sus habilidades. Después de "powerman" que es el nombre que recibió el proyecto y el nombre que tiene tu instrumento de poder, fué creado él. Después aparecimos consecutivamente Dos, Tres y Cuatro, o sea, yo. Fuimos 4 personas escogidas al azar para participar en el Proyecto Powerman y en experimentos quizó pasarse de los limites que nos imponían, hubo una gran explosión en el laboratorio y sucedió una catastrofe en el área. Eso llamó mucho la atención considerando que... de donde vengo, estamos en guerra.
     — ¿De donde vienes? Ahora entiendo menos ¿Y quién es ese Uno? ¿Qué le hicieron después de ello?
     — Uno escapó, no le gustaba que lo limitaran de esa manera. Aunque es una buena persona, en ocasiones se obsesionaba con algo. Y para poderte decir de donde vengo, tendré que llevarte para que me entiendas.
     — ¿Cuando iremos? 
     — Espero que nunca
     — ¿Por qué?
     — ¿Se te olvida que te buscan? Fireblast, Tornado, Dos, Tres y yo fuimos enviados a buscarte. No te preocupes, no te entregaré
     — ¿Por qué no lo harás? ¿Qué te sucede si no lo haces?
     — Espero que nada, Es muy difícil que, quien nos envió venga aquí. Así que mientras esté aquí, estaré a salvo. Y no lo haré por que he visto lo que haces con esas habilidades — Sonia iba a tomar otra galleta pero ya no había ninguna en el empaque y Rubén tenía moronas de evidencia de haberselas comido todas. Sonia le dio una expresión de exasperación y continuó — Te busqué, te seguí todo el tiempo que pude desde que llegué aquí, no sentías mi presencia por que me quitaba el instrumento de poder, pero te vi muchas veces ayudando a la gente, incluso aquél domingo en la noche, un día antes de entrar a clases, yo estaba ahí para verte. Incluso si no hubiera ido lo hubiese visto en las noticias y ¿Cuantas personas conoces que tengan tus habilidades? 
     — Ellos intentaron quitarme mis habilidades ¿Cierto? Aquellas veces en que ponían su mano sobre mi pecho sentía que me extraían algo, dolía demasiado y sentía que perdía mis fuerzas ¿Cómo hacen eso? — Sonia le sonrió, se giró de manera de darle la espalda a Rubén y le señaló un punto en ella — Coloca tu mano sobre este lugar, sin tocarme — Rubén se ruborizó un poco, jamás pensó en hacer eso y puso su mano sobre el lugar que le indicaba su compañera — ¿Sientes? — Preguntó Sonia y  Rubén sentía algo similar a la presencia de Sonia, solo que en ese punto sentía una fuerza, una energía, muy poco, pero ahí estaba — Si, es extraño — Sonía se acomodó de nuevo, miraba fijamente hacía el Cerro del Topo Chico y las formas que las nubes grises tomaban encima de él — Es ahí donde está mi instrumento de poder. Te dije sin tocarme por que no hubieras sentido nada más que mi espalda, no creas que por otra cosa, no me mal interpretes. Si mantienes tu mano retirada un poco es como si acercaras dos imanes, si los juntas no sientes la fuerza que los atrae o repele. Igual con estas cosas. Si te concentras, puedes atraer el instrumento a tu mano, requiere de que concentres tu energía en la mano. Obviamente, al ser retirado comienzas a perder las habilidades que te otorga y por alguna razón es muy doloroso. 
     — Dijiste que tu te lo quitabas ¿No te dolía? ¿Como le hacías para quitartelo tu misma? ¿Por qué lo tienes en la espalda? ¿Qué pasa si me lo quito yo? — preguntaba Rubén 
     — Si, me lo quitaba. Si, me dolía, pero cuando tu mismo te haces esto el dolor es mucho más soportable, puedes hacerlo más despacio je je. Para quitartelo tienes que hacer lo mismo que hiciste ahorita, pones tu mano sobre el lugar donde tienes el instrumento y lo atraes con la misma energía, esa energía desaparecerá en cuanto logres sacarlo, pero te dejará una herida que es muy molesta. No sé por qué lo tengo en la espalda, todos lo tenemos en lugares diferentes. Y si te lo quitas tu pues... te va a doler mucho.
     — ¿Y como le haces para volverlo a introducir?
     — Pues, basta con que lo tragues, pero es increiblemente doloroso. Aun más que extraerlo
     — ¿Por qué me buscan?
     — En una ocasión fuimos atacados por una patrulla del ejercito mexicano... — Rubén la interumpe
     — ¿Ejercito mexicano?
     — Hmmm... ok, creo que mejor te explico ¿Cómo le llaman aquí? Algo de cuerdas... teoria... un numero...
     — ¿La teoría de las 7 cuerdas?
     — Andale, esa mera. En ella se explica que existe universos paralelos que las leyes naturales y físicas que lso rigen son completamente diferentes entre ellos. Vaya, hay otras dimensiones. Bueno, en esa teoría dicen que son siete dimensiones diferentes, yo conozco más de dieciseis y sé que existen demasiadas, al parecer es un número infinito. Bien, sonará extraño pero... Yo vengo de otra dimensión.

     Rubén miraba a Sonia incredulo, ya había visto demasiadas cosas increibles, no era demsiado difícil creer que existieran más dimensiones, Rubén creía en la teoría de las siete cuerdas, pero no se creía que ella viniera de otra dimensión — ¿A donde crees que se fueron Dos, Tres, Tornado y Fireblas? — preguntó Sonia — Pues de regreso a nuestra dimensión

     — Las cosas en nuestra dimensión son bastante distintas a las de aquí — le explicaba Sonia a un boquiabierto Rubén — Para empezar y lo que más increible te va a parecer es que, México es una potencia mundial en tecnología e investigacion científica, como lo es Japón aquí. Suiza es la otra potencia mundial, esta economicamente hablando y también en lo militar.Aunque México también es una potencia económica, Suiza tiene mejor economía que México. Las confianza que había entre ambos paises los llevaron a firmar tratados de paz, pero sucedieron muchas cosas extrañas entre funcionaros de alto rango en ambas potencias, a tal grado que la confianza que ambas se tenían se perdió. Sucedieron pequeños encuentros bélicos, no entre estas naciones, sino entre nacioes amigas de México y Suiza, lo cual provocó que los conflictos políticos crecieran más, explotando una guerra casi mundial. De hecho hay gente que opina que ya está por estallar la tercera guerra mundial en nuestra dimensión. Las cosas están complicadas, aunque los enfrentamientos bélicos minimizaron a casi desaparecer, existe mucha tensión en todos lados. Para eso fuimos creados nosotros, para defender nuestro país, pero nuestro inventor, del cual no sé su nombre pero lo llamamos Tech, fue tratado de un loco. Fuimos hechos para traer la paz, no necesariamente luchar como soldados. Tech ofreció también esa solución a los suizos, pero obtubo el mismo resultado, entonces sucedió el incidente con Numero Uno, mandaron encerrarlo, lo rescatamos y comenzamos a ser perseguidos. Recibimos ordenes de no atacar a nadie, pero eramos atacados cuando nos encontraban. En un ataque de esos, Tech y yo escapabamos, estabamos en uno de sus laboratorios en Suiza, queríamos viajar a otra dimensión y nos atacaron, alcanzamos a abrir una puerta dimensional, lo que se requiere para viajar entre dimensiones; cargabamos con contenedores de instrumentos de poder, uno se nos cayó, una bala averió la puerta y comenzó a absorver todo a su alrededor, entre esos, el contenido del contenedor roto. Esto sucedió aproximadamente un 10 de marzo al medio día. De algun modo, el instrumento de poder etiquetado como "powerman" fue a parar a ti.

     Rubén estaba dibujando en una libreta y esto provocó la furia de Sonia — ¿¡No me estabas escuchando?! — Rubén levantó la vista — ¿Eh? — Sonia se llevó una mano a su cara. — Ese día nos hicimos novios Marlene y yo — Sonia lo miró sorprendida, como si eso fuera mucho más increible que todo lo que Sonia había contado — ¿Qué? ¿Fuiste su novio? ¿De ella? — Rubén asintió con la cabeza — también fue ese día cuando descubrí mis poderes. Recuerdo que, cuando estaba con ella, frente a nostros, al otro lado de la calle donde estabamos parados, algo brilló. Yo respiraba por la boca por que tenía la nariz tapada y "algo" me cayó en la garganta, me hizo toser mucho, casi vomitar, me provocó un dolor increiblemente grande, ella se asustó. Entonces sentí como una fuerza extraña me invadía por todo el cuerpo. Me despedí de ella, no enentdía lo que había pasado, cruzé la calle sin fijarme y un camión me impactó. Me hizo rodar varios metros, cerca de ahí estaba un amigo mio y corrió para ayudarme pero quedó tan sorprendido como yo al ver que no me había pasado absolutamente nada.— Sonia negaba con la cabeza — ¿Entonces anduviste con Marlene?

     Rubén se puso de pie — Creo que eso de quitarme el instrumento de... ¿Poder? Puede servirme si me siguen persiguiendo — Sonia se puso de pié junto a él — Pon tu mano sobre tu pecho, busca donde está tu instrumento — Rubén siguió las ordenes de Sonia, sintió donde tiene el instrumento — ahora, concentrate, siente la fuerza que hay entre tu mano y tu instrumento... aleja tu mano poco a poco y siente como tu instrumento comienza a ser extraido — le costó un poco de trabajo, pero al final lo estaba logrando. Sentía de nuevo ese terrible dolor, pero ahora era un poco más soportable; sentía como perdía sus fuerzas, sus energías. Hasta que logró extraerlo por completo. Una herida en su pecho apareció, sangraba y le era molesta esa herida. Se sentía sin fuerzas y extrañamente languido, como cuando uno tiene demasiado sueño y aun está muy lejos de su cama. Ya no sentía la presencia de Sonia, ella se había vuelto una chica como las demás — ¿Cómo te sientes? — preguntó ella — raro — contestó él — Bien, será mejor que te lo vuelvas a poner por que yo no sé volar y me tienes que bajar de aquí — Rubén asintió con la cabeza. Y se comió el instrumento. Fue difícil pues al ser tan pequeño no lo sentía dentro de su boca. Pero lo logró.

     Sentía como las energías regresaban a él, como la fuerza se sentía en cada musculo, las letras que formanb "powerman" giraban en su cabeza nuevamente y un terrible dolor lo hacía gritar y arrodillarse, sentía como cantidades enormes de energía surgían de él, sentía como esa energía era más fuerte que antes al igual que el dolor que experimentaba, Sonia le puso una mano en el hombro pero no podía hacer nada mas. Rubén no aguantó más y con un fuerte grito de dolor liberó grandes cantidades de energía en un flujo constante, el cabello de Sonia se mecía con la fuerza de le energía y el polvo que había alrededor se levantaba. Cuando todo esto pasó, la herida del pecho se cerró. El dolor había quedado atrás pero había sido una experiencia amarga 

     — ¿Como te sientes? — le preguntó Sonia
     — Chistoso — Sonia no esperaba esa respuesta — me siento chistoso por que apenas llevo cuatro días conociendote y siento mucha confianza en ti. Como si te conociera de toda la vida
     — Nuestros insturmentos están programados así, como si todos fueramos una familia. Pero es verdad, yo también confio en ti y sin necesidad de que tengas esos poderes. Pero ¿Estás bien?
     — Tengo hambre — Sonia rio a carcajadas, no podía creer a la clase de persona que tenía enfrente, era como un niño chiquito que, sin importar nada, siempre tenía hambre, siempre pensaba en comida. Y si no tenía nada que hacer se ponía a dibujar, incluso si tenía cosas que hacer, lo había visto en el salón. Rubén se molestó un poco y Sonia paró sus carcajadas con una gran sonrisa en su rostro, tomó su mochila y sacó un nuevo paquete de galletas — ¿Tienes más? — Rubén estaba sorprendido — Claro, en mi casa tengo varias cajas, soy fan de las galletas con chispas de chocolate — Rubén le sonreía placidamente — eres mi gran amiga — Sonia infló sus mejillas — ¿Solo por que tengo galletas? — Rubén tomó el paquete de galletas — No, pero eso te ayuda mucho.

jueves, 29 de marzo de 2012

Tornados de Fuego

Capitulo 4
Tornados de Fuego

     Rubén estaba completamente confundido con lo que Sonia le decía ¿Experimentos de guerra? ¿Hermanos? ¿Dos, Tres y Cuatro? ¿Dónde estaba uno? ¿Nadie de la prepa los ha visto? ¿A qué hora hará la tarea? ¿Por qué le tiene que estar pasando esto a él? — Dentro de nosotros — le dijo Sonia a Rubén mientras le ponía una mano en el pecho, otra vez con esa naturalidad como si se conocieran ya de mucho tiempo — hay un pequeño aparato de tamaño celular que nos da estas habilidades — Sorprendido, Rubén seguía sin decir ninguna palabra y viendo al vacio — Nos enviaron a buscarte. Tu no debes de tener ese aparato — Esas palabras despertaron a Rubén de su ensimismamiento — ¿Pero qué dices? — le preguntó a Sonia un poco molesto — así es, por eso estoy aquí; por eso él está aquí — diciendo esto ultimo apuntando a Tornado y continuó — por eso Dos y Tres vinieron aquí —.
     Molesto, Rubén miraba a Sonia con cara de pocos amigos. — ¿Por qué no me habías dicho nada? ¿De qué se trataba? ¿Por qué esperaste tanto tiempo para decirme esto? — Sonia estaba algo conmovida — Rubén, yo no quería... — Una fuerte rafaga de viento arrojó a Sonia a aire nuevamente, sin pensarlo dos veces, Rubén dio un gran salto y tomó a Sonia en el aire — ¡Basta de explicaciones! — espetó Tornado — Será mejor que nos lo llevemos y nos olvidemos de esto — Tornado levantó ambas manos con las palmas abiertas y una nueva rafaga de viento comenzó a soplar, esta vez con tanta fuerza que pudo desplazar a Rubén junto con Sonia por los aires.  Rubén descendió al techo de la preparatoria, tomó su mochila y se colocó sus lentes oscuros y su paliacate blanco — ¡Powerman! — Dijo Tornado y comenzó a aplaudir — Te vi en las noticias, es increible lo que haces por esta gente
— ¿Qué es lo que quieres?  — dijo Rubén en un tono serio
— Tus poderes, ha eso me han enviado — contestó Tornado con una sonrisa placida
— ¿Y como se supone que te los entregue? 
— Así 

     Tornado saltó sobre Powerman tumbandolo, una gran presión de aire sujetaba a Rubén contra el suelo, y aunque era capaz de moverse, Tornado tenía tambien una gran fuerza que lograba sujetarlo de puntos claves para evitar que su prisionero se escapara. Con una mano libre Tornado  la puso sobre el toraz de Powerman, entre el estomago y el pecho — Aquí está — Y un fuerte dolor comenzó a crecer desde el interior de Powerman en ese punto. Sentía como iba perdiendo energías, como aquellos días claurosos en los que le tocaba caminar demasiado para hacer mandados, sentía de repente un enorme cansancio, una debilidad indescriptible, un espantoso dolor. Y comenzó a gritar. Sonia actuó rápidamente al ver a su compañero gritar de dolor, propinó una fuerte patada en el rostro de Tornado quien de inmediato liberó la fuerza que oponía a Powerman así como la fuerza de presión que ejercía el aire — ¿Qué demonios te pasa, Cuatro? — se puso de pie, levantó su brazo con su mano extendida hacía Sonia y lanzó un ataque de aire, esta vez Sonia no se movió de su lugar, una extraña esfera de un color rojo casi invisible apareció alrededor de ella. Powerman se incorporó, sentía como todas sus energías regresaban y el dolor desaparecía poco a poco — Será mejor que lo dejes en paz — le gritó Sonia a Tornado, este incrementó la fuerza de su ataque — ¿Qué dices? ¿Acaso estás enamoroda de ese inutil? — Sonia caminó contra la corriente del aire, se acercó al brazo de Tornado y lo tomó con fuerza, lo jaló hacía ella y le dio un fuerte golpe en el estomago con su rodilla — No seas ridiculo ¿Como me puedo enamorar de mi hermano? — Tornado estaba entre asustado y sorprendido — ¿Como es que ahora tienes toda esa fuerza? —preguntó mientras se alejaba unos pasos de Sonia — Estas habilidades también se entrenan ¿Sabías? — De nuevo Tornado lanzó un ataque, esta vez levantó las manos hacía arriba y una corriente de aire jaló a Sonia desde arriba. Powerman da un fuerte empujón con el hombro a Tornado quien de inmediato suelta su poder sobre el viento y deja caer a Sonia, Powerman se mueve rápidamente y se coloca en el punto debajo de ella para sostenerla en cuanto cae — Gracias — Sin decir nada Powerman le ayuda a ponerse de pie y se coloca frente a ella, para defenderla. Entonces aparece una tercera presencia.

     Sonia, Tornado y Powerman sentían la aproximación de una tercer presencia y miraban en dirección de donde la sentían. Apareció una hermosa mujer de cabello negro, lacio y muy largo. Volaba por encima de ellos y a diferencia de Tornado, ella posería un traje de color rojo muy ajustado que dejaba ver la perfecta figura de su cuerpo, pechos algo grandes, piernas fuertes, una mirada sensual, unos labios que parecían jugosos y su pose sexy que le hacían ver como una especie de modelo de revista de moda — al parecer ustedes dos solo están tonteando — lo dijo con una voz increiblemente sensual "ese debe ser su nombre -sensualidad-" pensó Rubén al verla.

     La chica de traje rojo descendió hasta donde estaban los demás, miró a Powerman con una mirada de fastidio, después miró a Tornado con una mirada de desaprobación y al final miró a Sonia, después de unos cuantos segundos de sostenerse ambas mujeres la mirada, la chica del traje rojo soltó — enana — he hizo un gesto que por un momento le hizo perder toda la sensualidad. Sonia se molestó muchisimo — ¡Grandulona! — le grito pero la chica del traje rojo la ignoró.

     — Acompañame — Dijo la chica nueva — a donde quieras — le contestó Rubén y en ese momento Sonia le aventó su mochila a Powerman — ¿No ves que te estoy defendiendo? — Estaba muy molesta y Rubén solo resolvió sonreirle nerviosamente de manera que le recordaba a su compañero Juan. La chica de traje rojó regresó la viste rápidamente y vio con ojos de odio a Sonia — ¿Es que te has vuelto loca, Cuatro? — dijo la bella chica caminando con paso decidido a Sonia — Sabes perfectamente a qué hemos venido y tu... — Sin esperar más, Rubén toma a Sonia de la cintura, pasa su brazo sobre su hombro y sale volando lo más rápido qué pudo — ¡Chingado! — dijo enojada la chica del traje rojo.

    — ¿Pero qué haces? — Preguntó Sonia — Alejandonos de ellos. Me tienes que explicar muchas cosas — Pero la chica de traje rojo y Tornado inmediatamente los persiguieron por el aire. Era extraño, Powerman jamás hacía sido perseguido por nadie en el aire y las cosas que estaban sucediendo desde que entró a la prepa hacían aun más curiosa esta persecusión — ¿Quién es ella? ¿Quién eres tu? ¿Qué soy yo? — preguntó Rubén a su compañera pero antes que ella pudiera contestarle una corriente de aire le jalaba hacía el suelo. Caían sobre la avenida Universidad, unas cuantas cuadras de distancia de la prepa, al ser medio día había algo de tráfico. Antes de que pudieran estrellarse con los autos que pasaban, Sonia hizo aparecer una esfera de energía a su alrededor, protegiendo a su compañero y a ella misma. Algunos vehículos chocaron entre ellos, otros contra el muro de contención que divide los dos sentidos de la avenida, la gente comenzaba a mirar. Rubén se incorporó rápidamente y se acomodó sus lentes y su paliacate. De nuevo un ataque por parte de Tornado comenzaba a levantarlo del suelo, Powerman oponía resistencia mientras veía como sus rivales se acercaban a él desde las alturas. Tornado imprimía más fuerza a sus corrientes de aire y algunos vehículos comenzaban a vibrar tras el paso del fuerte viento. La chica del traje rojo se arrojó sobre el torax de Powerman desde lo alto, rodó junto con él por la calle y lo sacó de la corriente de aire que lo levantaba — Gracias — dijo el muchacho — Nada de gracias, ahora... — Sonia se avalanzó sobre la chica del traje rojo cuando de repente una columna de fuego se levantó alrededor de ella y Powerman. Auque Sonia logró crear la misma esfera de energía fue alcanzada por el calor de las llamas obligandola a pasar de largo de ellos dos. La chica del traje rojo puso una mano sobre el pecho de Powerman y de nuevo ese terrible dolor se apoderó de Rubén, lo hacía gritar, le dolía en lo más profundo — Él es mio — se escuchó la voz de Tornado desde afuera de la columna de fuego y con un ataque de sus vientos, logró consumir el fuego para sorpresa de la chica. Esta se puso de pie y Powerman dejó de sentir dolor, la chica levantó su mano derecha con la palma extendida hacía Tornado — Eres un imbecil — y de su palma salió una gran llamarada. Tornado sonrió satisfecho. Sonia caminaba hacia su compañero.

     En cuanto la chica del traje rojo soltó su ataque, Tornado lanzó igualmente el suyo, provocando un torbellino alrededor de ella, el fuego que ella había lanzado comenzó a girar a su alrededor y Tornado se las ingeniaba para mantenerlo encendido con el oxigeno del aire. Powerman por su proximidad a la chica de fuego también quedó dentro del torbellino de fuego y sonia retrocedió. La chica de fuego trató de controlar lo que parecía su elemento, pero la temperatura subía rápidamente. Powerman comenzaba a quemarse y el asfalto a derretirse.

    El torbellino se hacía más pequeño, Powerman reaccionó y trató de ponerse de pie quedando solo de rodillas, se acercó a la chica de fuego y la vio preocupada, comenzaba a sentir demasiados nervios y no podía controlar sus poderes — ayudame — le suplicó a Powerman quien no necesitaba que se lo pidieran pues ya lo estaba haciendo — sujetate fuerte — sin pensarlo dos veces ella lo abrazó apretando su cabeza contra el pecho de Powerman, se conectró un poco y logró crear una esfera de energía a su alrededor, el calor era igual de intenso pero ya no quemaba pero estaba perdiendo energías. Powerman apretó contra si a la chica y salió disparado a lo alto. El trafico de Avenida Universidad estaba detenido por un extraño suceso entre personas extrañas y tornados de fuego.

     Siguiendo el rastro de sus prescencias, Tornado sabía que Powerman y la chica del traje rojo había escapado y se habían alejado unos cuantos metros. Voló para seguirlos mientras Sonia trataba de hacer lo mismo pero a pie. Powerman había llevado a la chica a la azotea de un negocio al otro lado de la avenida, la recostó en el lugar más cómodo que encontró y de inmediato se giró para ver de nuevo a Tornado dirigirse hacía él. Tornado extendió sus brazos hacia Powerman y este se dirigío volando lo más rápido que pudo hacía su agresor, sentía el viento en su contra, cada vez más fuerta para evitar que se siguiera acercando, pero Powerman seguí luchando, estiró su brazo y alcansó a tomar de la mano a Tornado, lo jaló hacia el que, con la fuerza del viento fue la cosa más fácil y con gran fuerza lo arrojó contra la azotea. Tornado se incorporó rápidamente pero en cuanto se puso de pie, la chica de traje rojo lo tomó por sorpresa sujetandolo por atrás. — ¿Qué haces, mujer? — preguntó irritado Tornado pero ella no contestó. Tornado trataba de safarse inutilmente de ella hasta que una columna de fuego comenzaba a extenderse alrededor de ellos — maldita sea — maldijo Tornado y comenzó a usar sus poderes. De nuevo un torbellino de fuego rodeaba a la chica del traje rojo y ahora a Tornado. — Veamos quien aguanta más — Retó la chica a Tornado.

     Fue aproximadamente dos minutos de un fuego intenso y un calor abrazador los que terminaron por debilitar a Tornado. Al apagarse las llamas y cesar el viento, Tornado y la chica de fuego cayeron al suelo. Powerman trató de socorrerlos, primero a la chica de fuego quien le pidió que la acercara a Tornado quien estaba desmayado. La chica del traje rojo puso su mano a la altura del pecho de Tornado y Powerman sentía como la presencia de Tornado iba desapareciendo. En el traje blanco y chamuscado de Tornado apareció un punto de sangre sobre su pecho, debajo de la mano de la chica, la mancha se hacía más grande, como si una herida se estuviera abriendo. El traje se rompió y del cuerpo de Tornado salió un objeto pequeñisimo, un poco más pequeño que una letra de alguna nota del periodico. La chica se derrumbó sobre el cuerpo de Tornado, se giró para quedar bocaarriba y puso su mano derecha sobre su estomago, en una parte donde el traje quemado dejaba ver buena parte de su piel, una herida comenzó a abrirse y a sangrar. De esa herida extrajo otro objeto pequeño similar al de tornado y su presnecia se apagó, extendió la mano donde sujetaba esos dos objetos hacia Powerman — tomalos — Sin sabes exactamente que hacer, Powerman tomó de la debil mano de la chica esos objetos, a simple vista parecian tener forma de un cromosoma pero parecían de metal — Eres una gran persona — dijo la chica con una voz debil — por eso Cuatro te protegía tanto, tienes mucho valor — Ella le hizo señas para que se acercara — es increible lo que hiciste por mi — se lo dijo en voz baja para hacer que se acercara más a ella y ella le tomó de la mejilla y le sonrió — Yo soy Fireblast... bueno, era. Ahora tu tienes mis poderes. Deja que Cuatro te explique — Se acomodó como pudo para tener cerca de su mano la evilla del cinturon de Tornado quien comenzaba a reaccionar, presionó el botón rojo y un pequeño zumbido se comenzó a escuchar — esta estropeado, espero que lleguemos bien — después presionó el boton rojo de su propio cinturon, este no emitió ningun sonido, volvió su mirada a Powerman y le volvió a sonreir — hasta luego — con un extraño brillo, Fireblast y Tornado desaparecieron frente a él.

— ¿Por qué no me dio un beso? — dijo Powerman para si mismo — Eso es lo que pasa cuando uno salaba a unca chica ¿No? — Se puso de pie, miró como pudo los extraños objetos que tenía en su mano y se encaminó hacia donde se encontraba Sonia, siguiendo la pista de su presencia.

lunes, 26 de marzo de 2012

La Cuarta Niña

Capitulo 3
La Cuarta Niña

     Siete de la mañana, la primer clase comenzaba y con paso apurado entraba un maestro  de estatura media, cara simpatica aunque algo fingida, un poco pasado de peso y unas entradas en el cabello que le hacían ver una amplia frente, las arrugas ya se le notaban, debería tener como unos 40 años — Buenos días, muchachos — dijo al entrar mientras caminaba al escritorio a dejar sus cosas. De entre ellas toma un marcador nuevo y escribe sobre el pizzaron blanco su nombre "Lic. Jorge Medina" continuando con su asignatura "Matemáticas" — ¡Genial! — pensó Rubén mientras escribía esa maldita palabra en su libreta — Cuando más sueño tengo debo tener la peor materia de todas — Con una gran sonrisa el maestro miraba a sus alumnos, todos muy serios, esa seriedad de ser nuevo, de un cambio nuevo y que de algún modo duele, el maestro disfrutaba eso. — Soy Jorge, su maestro de matemáticas — comenzó a decir con una sonrisa bien fingida — Yo sé que a muchos no les gusta las matemáticas, que batallan con ellas y que, para colmo será la primer matería del día que van a estudiar — Rubén estornudó tan fuerte en ese momento que llamó la atención de todos — salud — dijo el maestro sorprendido — gracias — contestó el muchacho y después el maestro continuó — como les decía, es la primer matería que veran en el día, pero no es malo, pues en la mañana es cuando mejor pueden aprender — terminó de decir esto y se sentó en su silla, detrás del escritorio. Aun había gente que veía a Rubén de reojo. Las clases regulares en la preparatoria numero 16 habían comenzado.

Sonia
     El día continuó, fue al rededor de la una de la tarde cuando tenían su tercer materia: computación, la segunda fue español. Las clases de computación se toman en un aula ubicada en otro edificio, pero no se les permitía el paso sino hasta que llegara el maestro y al retrasarse unos minutos, ya todos comenzaban a moverse inquietos pensando que quizá se habían equivocado de horario. Rubén se había tardado en llegar, había estado en el baño. Veía a sus compañeros que ya comenzaban a hablarse y a Marlene bien entretenida con sus nuevas amistades, no quería molestarla y no quería buscarla ya. Caminaba aun pensando en donde se sentaría fuera del salón cuando escucho un chistido. Fue extraño, uno escucha un chistido y puede ser para cualquiera pero Rubén sabía que le llamaban a él y antes de que pudiera reaccionar escuchó un segundo chistido y aun seguía sintiendo que era a él a quien llamaban. Giró su vista a su derecha y vió a la chica de cabello chino claro llamandole. De algun modo no había sentido su presencia hasta ese momento. Quizá ya comenzaba a acostumbrarse. Con un ademán, la chica le indicó que se acercara, a sus lados estaba un muchcho alto, un poco gordo, de cabello lizo y peinado hacia atras y con demasiado gel. A su otro extremo se encontraba una muchacha, aproximadamente de la misma estatura que Rubén, sonreía, algo exagerado pero a diferencia del maestro esa risa no era finigida solo exagerada, llamaba mucho la atención su lunar al lado derecho de sus labios y saludaba a Rubén con sus manos — ven — le dijo.

     En cuanto se acercó, la chica de cabello chino se acercó más a él que los demás, le acomodó el cuello de la playera y aunque los otros dos compañeros se sorprendieron de aquel gesto, como si ya se conocieran de antes, pero para la chica de cabello chino claro y Rubén fue de lo más natural. Fue algo inconciente. — ¿Sabes a qué hora es la clase de computación? — pregunto su pequeña compañera — Creo que es ahorita ala una y veinte — Ambas chicas voltaron a ver al compañero más grande y este se puso rojo de inmediato y comenzó a reir de nervios — ah bueno — trató de escusarse — pensé que era a la una — La otra chica le presionó un dedo sobre el pecho del chico — por tu culpa no me acabé la soda* — La risa nerviosa cambio a algo más bromista y optimista, tratando de verle lo divertido a aquella situación — Ya ni modo. — La chica de cabello chino claro hizo "algo" que provocó que su presencia fuera más fuerte y volvió a llamar la atención de Rubén — Mi nombre es Sonia Amelia. Ella es Dulce y el es Juan — No, definitivamente Rubén solo conocía a una persona con el nombre de "Sonia" y esa era su prima, pero su prima es de piel morena y no blanca como la de la chica que tiene enfrente — Mucho gusto, yo soy Rubén — Estrechó la mano con Juan y a Sonia y a Dulce las saludó con un beso en la mejilla.

     Las clases de ese día terminaron. El sol de las dos de la tarde era muy caluroso y daba comezón en todo el cuerpo. Rubén caminaba con Sonia por la calle de un costado de la preparatoria, hablaban de cosas de su pasado, de donde eran, que querían ser, a qué se dedicaban y fue así como Rubén supo que a Sonia también le gustaba dibujar.Sin embargo, Rubén sintió una segunda presencia cerca de él. El viento comenzó a soplar fuertemente. Los árboles se sacudían violentamente y en diferentes direcciones, como si el viento viniera de todos lados. La fuerza del viento seguía creciendo. Comenzó a romper los cristales de las casas, algunos de la prepa; seguía incrementando la fuerza del viento.

     Sonia y Rubén habían buscado refugio debajo de un árbol que no duró mucho en su lugar, el aire lo arrancó de raíz dejando gritas en la banqueta y sobre la calle. La misma fuerza que arrancó el árbol comenzaba a levantar a Sonia sobre el suelo, hizo como pudo para sostenerse de Rubén pero no lo hizo bien y salió volando y gritando. Sin pensarlo dos veces y despegando lo más rápido que pudiera del suelo para no ser visto, Rubén voló.  Tomó a Sonia de la cintura, la sujetó con fuerza y se elevó unos cuantos metros más para seguir estando lejos de la vista de todos.

     En cuanto Sonia sintió el brazo de Rubén dejó de gritar, se sentía más segura y eso le fue extraño a Rubén — Tus lentes, Powerman — le dijo ella. Un vuelvo le dio el corazón a Rubén ¿Cómo sabía ella ese nombre? ¿Acasó lo había visto? ¿Acaso ella también podía sentir su presencia? ¿Acaso ella también tenía poderes como los chicos de aquella vez?  — Mira hacia allá — Sonia apuntó hacia el techo de uno de los edificios de la preparatoria. Rubén no alcanzaba a ver bien, el viento el hacía cerrar los ojos pero ya había ubicado la otra presencia; en el techo estaba un hombre, con las manos levantadas apuntando las palmas hacía Rubén, el cabello medio largo le ondeaba con fuerza por efecto del viento — POWERMAAAAAAAAAAAAAN — gritó con fuerza. — Vamos, Powerman — le dijo Sonia.

    A pesar de las negativas de Rubén, Sonia lo acompaño al techo de la preparatoria, el viento ya no soplaba. Delante de ellos estaba ese hombre, vestido con el mismo traje blanco un poco ajustado y con un boton rojo en la hevilla del cinturon. Su cabello negro estaba despeinado, medio largo, se veía más grande que Rubén. Y le sonreía. — ¿Qué haces aquí, numero 4? — preguntó el muchacho extraño con una voz molesta — ¿Qué demonios haces aquí y jugueteas con él? — refiriendose a Rubén de una manera despectiva — ¡Callate! — le espetó Sonia — ¿Acaso estas traicionandonos? — le reprochó aquél individuo y Sonia se veía sumamente molesta y Rubén completamente confundido — Powerman — le llamó el sujeto — Yo soy Tornado y al igual que tu tengo ciertas habilidades que nadie posé, la diferencia entre tu y yo es que yo soy más fuerte y no un experimento como ustedes dos — Peor. Rubén quedó aun más confundido. Al igual que con todos los demás, Rubén sentía que conocía a Tornado desde ya hacía mucho tiempo pero ya no sabía que sentir — Creo que Cuatro no te ha explicado nada. Ella también tiene poderes pero en ella si que son muy mínimos, por otra parte, me sorprende que sepas volar, no sabía que tu modelo tuviera esa hábi... — Sonia hizo "algo" que incrementó la fuerza de su presencia y Tornado se quedó en silencio de inmediato — ¿Por qué crees que sientes mi prescencia? ¿Por qué crees que sabemos tu "otro" nombre? Lamento decirte, Powerman, que yo soy como numero dos y tres, aquellos chicos con los que te enfrentaste hace como dos semanas. Dicho de otra manera, somos como hermanos — Tornado se sentó en el suelo y comenzó a elevarse gracias a una fuerte corriente que pasaba por debajo de él — ¡Ay! Cosita. Los hermanitos se están presentando — Sonia levantó una mano apuntando a Tornado, una corriente de energía salió de su mano y tumbó a Tornado al suelo — ¿Qué demonios? — Dijo Rubén sorprendido — Así es — se dirigió Sonia de nuevo a él — Alguien introdujo estas habilidades en nosotros, hubo varios experimentos y tu y yo formamos parte de ellos. Ya conociste a Numero Dos y Numero Tres. Yo soy Numero Cuantro. La cuarte niña elegida para experimentos de guerra.



*Soda: Refresco. Así se le dice aquí en Monterrey (y creo que en todo el norte). Digo, por si alguien que no es de aquí pudiera estar leyendo esto

viernes, 23 de marzo de 2012

Powerman

Capitulo 2
Powerman

      Había pasado ya una semana desde que Rubén entró a la preparatoria numero 16 y las cosas estaban sumamente extrañas. Aunque sabía que la preparatoria era algo nuevo y que tenía que adaptarse lo que le pasaba era inimaginable para cualquiera. Por una parte, estaba esa chica de cabello chino claro de la que siempre sentía su presencia, Rubén era capaz de sentir cuando ella estaba cerca, pero ella parecía que no lo notaba a él. Por otro lado, había una serie de letras que rondaban por su mente, y aunque había desifrado la palabra no tenía ningún sentido. Pero esa palabra seguía dando vueltas. Los cambios que sufre un adolecente también le estaban pasando y las hormonas no lo dejaban estar tan tranquilo ¿Desde cuando hay mujeres tan hermosas? Rubén debía admitirlo, estaba rodeado de muchas mujeres muy guapas y dos de su salón le llamaban demasiado la atención, la chica del cabello chino claro y una chica, sentada unos bancos más allá de la primera, de cabello negro, a los hombros, dos mechones de cabello que caían por cada lado de su rostro blanco, delgado y una sonrisa que iluminaba el rincón más oscuro de cualquier abismo. Y había otros cambios que Rubén no podía entender, nadie le había dicho nada al respecto y dudaba que a alguien más le pasara lo mismo que a él.

     En una semana aun no interactuaba con sus compañeros de clase esto era por que, aunque las clases habían comenzado, no eran clases regulares, se les llamaba cursos propedeuticos, llevaba dos materias: Matématicas y Español, esta ultima parecía más una especie de infomercial sobre la universidad a la cual pertenecía la preparatoria la Universidad Autonoma de Nuevo León. Los cursos durarían dos semanas y los maestros ya habían informado a los alumnos que quizá, para cuando las clases regulares comenzaran, los cambiarian a todos de salón. Rubén odiaba entablar una pequeña amistad o compañerismo con una persona y que después esta se fuera, así que esperaba hasta el inicio de las clases regulares para socializar. Pero no estaba solo. Curiosamente, en su salón estaba también Marlene, su exnovia de la secundaria. Marlene se sentaba delante de él y seguía usando el mismo chongo que sujetaba su cabello chino negro. Sus ojos rasgados le habían valido el apodo de "japonesa" en la secundaría pero su piel morena la hacía tan diferente de los asiáticos. Poseía una mirada tranquila, pareciera que siempre tuviera sueño aunque a pesar de todo siempre sonreía, a veces alegremente, a veces de una manera que la hacía ver de un humor muy pesado. 

     Al igual que toda la semana pasada, Marlene acompañaba a Rubén hasta donde tomaban el camión de regreso a sus casas, no vivian cerca, pero podían tomar la misma ruta para regresar. Platicaban cosas tontas sobre lo que hicieron durante las vacaciones y sobre como se sentían ahora en la preparatoria, entonces una chica vestida de tunica blanca, de cabello rubio y muy bonita se acercó a ellos y les dio un pequeño folleto "Iglesia Luz de un Nuevo Mundo" tenía como titulo un pequeño parrafo que ninguno de los dos jóvenes se molestó en leer. Rubén guardó su folleto en la michila y se olvidó de él. Mientras peleaba contra el cierre de la pequeña bolsa del costado derecho sintió aproximarse algo. Por un momento pensó que era la chica de cabello chino claro de su salón, se sentía igual, pero esta vez eran dos presencias que se acercaban rápidamente. Instintivamente Rubén miró hacia atrás pero no vio nada más que la pequeña marcha de estudiantes que salía de clases. Extrañamente no podía sentir en qué dirección venían las presencias. Marlene detectó la alerta del muchacho — ¿Te pasa algo? ¿Se te olvidó algo en el salón? — Preguntó ella con una voz un tanto de niña mimada y algo fasitidada — No, no es nada — Contestó él. Siguieron caminando, las presecnias se acercaban a él, sin pensarlo dos veces sacó de su mochila unos lentes oscuros y un paliacate, se los puso mientras Marlene lo veía extraño — ¿Por qué te pones eso? — sin mirarla respondió — Precaución —.

     Fue cuando llegaron a una pequeña plaza a unas calles de la preparatoria cuando alguien grito — ¡Powerman! — Entonces Rubén se asustó, las letras que le rondaban por su cabeza desde hace ya cinco meses decían precisamente eso "powerman" pero no entendía a qué se refería ni donde lo había leido, por lo pronto, con su afición de dibujar, Rubén ya había creado un personaje con ese nombre pero ¿Quién más podría conocer los tontos dibujos de un muchachillo de secundaria? Las presencias se detuvieron detrás de él.

     Al girar la cabeza vio a dos personas extrañas. Ambas vestian un traje extraño de color blanco, algo ajustados y con un cinturon igualmente blanco con un boton cuadrado rojo en la parte de la evilla. Uno alto, superando los dos metros, cuerpo ancho y con una cara dura que parecía una estatua, adulto. su cabello era grisaceo, sin parecer canas, muy corto pero con unos mechones un poco largos por atrás. El otro, un muchacho pequeño, aproximadamente de un metro sesenta, tenia el cabello corto, por delante lo tenía un poco más largo y peinado a su lado derecho y por atras el cabello largo, por debajo de los hombros y sujetado conuna liga. sonreía satisfecho — Te hemos estado buscando — dijo el más pequeño. Rubén, Marlene y el resto de los alumnos que pasaban por ahí  estaban sorprendidos por la extraña apariencia que esos sujetos daban, incluso un alumno se acerco a ellos riendo a carcajadas — ¡Pero qué ridiculos, hermanos! — algunos compañero del chico reían un poco alejados — ¿Qué clase de vestimenta es esa? ¿Acaso es de otro planeta? — lo decía mientras estiraba por el cuello su playera negra con el logo de una banda de musica punk y sus compañeros soltaron a carcajadas — Callate — dijo el pequeño y el muchacho se puso serio — Callame, enano — le desafió y no aguantó más la risa y comenzó a soltar carcajadas fuertes, le puso una mano en sobre la cabeza del muchacho pequeño y le revolvió los cabellos — Eres un... — la mano del muchacho fue sujetada por el pequeño por la parte de la muñeca — uy, que miedo — dijo el muchacho punk y una increible fuerza comenzó a prensarlo y gritaba de dolor, sus amigos pensando que fingia reían sin parar. El muchacho del traje blanco lo jaló hacia él, con su otra mano lo tomó del cuello y por su estatura no pudo levantarlo del suelo — detente, tres — dijo la voz gruesa y algo tímida del otro ser extraño enorme. Sin hacerle caso a su compañero, el pequeño arrojó al muchacho al aire, en dirección de unas canchas de basquetball que había en la plaza.

     Voló por los cielos, afligido de dolor y aun en por encima del cielo, algo lo sujetó. Rubén estaba volando y cargando al muchacho punk.

    Todos los alumnos presentes estraban completamente atónitos, excepto Marlene que ya lo había visto volar en otras ocasiones — ¡Es el -vato- de las noticias! — se escuchó gritar a alguien y todos comenzaron a hablar. Afortunadamente, el muchacho estaba usando sus lentes oscuros y su paliacate en la cabeza, no era mucho, pero así no reconocerían su identidad. — Así que eres una clase de héroe — dijo el muchacho de blanco pequeño — Y hasta puedes volar —.

     Rubén descendió y colocó al muchacho sobre suelo firme, no le dijo nada, el muchacho salió corriendo y sus compañeros detrás de él. — ¿Quién eres? — preguntó el muchacho de los lentes. Los hombres de blanco se acercaban a él caminando lentamente — Yo soy Numero Tres — dijo e muchacho de baja estatura — Y él es Numero Dos — Si, el muchacho de los lentes pensaba que estaban bromeando con él pero no alcanzó a formular su pregunta cuando el más pequeño, que decía llamarse nuemro tres, habló — Venimos por ti, te guste o no — Sonreía satisfecho, como esperando que algo pasara — Pues no, no me gusta. Y no iré a ningun lado con ustedes — contestó el muchacho de los lentes. La sonrisa de Numero Tres se ensanchó — Entonces será por las malas —.

     Una gran cantidad de gente se había reunido alrededor delas canchas de basquetball, nadie esperaba ver  ningun partido, sino algo completamente extraño, la increible fuerza de un muchacho pequeño y la extraña habilidad de volar de otro chico igualmente extraño. Rubén se acomodó los lentes y dio media vuelta, parecía que no iba a seguir cuando sintió un fuerte golpe en su cabeza. Numero Tres habípa corrido detrás de él para tratar de someterlo. Rubén giró de inmediato para ponerse de frente a su agresor quien ya preparaba su segundo puño, esta vez el golpe dio por un lado del rostro del chico de lentes y lo disparó contra la pared de un cementerio que está aun lado de la plaza*. Rápidamente Rubén se incorporó, se acomodó los lentes y se apretó el paliacate que le cubría la cabeza, le dolían los dos golpeas que aquel tipo extraño le había propinado y no entendía nada, nunca antes le había dolido siquiera un balazo ¿Por qué esto si?

    Sin darle mucho tiempo para poder seguir razonando, Numero Tres de nuevo se había lanzado contra Rubén pero esta vez logró esquivarlo. La gente comenzaba a alarmarse y hubo una explosion con mucho humo cerca de donde estaba toda la gente aglomerada. Todos corrieron, hubo una nueva explosión pero Rubén no podía identificar lo que pasaba, estaba ocupado esquivando y recibiendo los golpes de su agresor. Pronto, no había ninguna persona en el lugar. Marlene también se había ido.

     De nuevo, un golpe que va directo al rostro, esta vez Rubén es lo suficientemente rápido para atrapar el brazo de Numero Tres y jalarlo a él, le da un rodillazo a la altura del abdomen y lo suelta. Numero Tres apenas si sintió cosquillas y reía — No puedo creerlo ¿Puedes volar pero no tienes la fuerza? No entiendo para que nos mandaron por ti — Rubén no había aplicado toda su fuerza por miedo a lastimarlo sin emabrgo pensaba «¿Qué demonios? Él está tratando de matarme», Numero Tres lanzó de nuevo un ataque, Rubén de nuevo lo sujetaba y con un fuerte movimiento lo giró por encima de él y lo golpeó contra el suelo, sintió la presencia de Numero Dos quien se unía al ataque, no fue capaz de prevenirlo y recibió una gran patada en la boca, sentía que una enorme piedra lo había golpeado. Con un gran salto y con sus manos entrelazadas, Numero Dos trata de golpearlo desde arriba, esta vez Rubén si lo logra ver y sostiene el golpe, avienta las manos de Numero Dos y lo golpea en el estomago, en el momento en que él se agacha por la fuerza del golpe le propina un rodillazo en el rostro. Numero Tres trata de sujetarlo pero un brazo se le escapa, con un giro rápido Rubén lo manda al suelo de nuevo. Numero Dos se recupera de inmediato, lanza un golpe contra el chico de los lentes oscuros y con ambas manos Rubén lo toma por la muñeca y con un giro similar al anterior levanta a Numero Dos y lo deja caer sobre Numero Tres.

     Estaba algo cansado, nunca había peleado con alguien así. Nunca había peleado con alguien. Alguna vez le toco dar uno que otro golpe a un ladron o cualquier criminal, incluso lo retaron pero esas exoperiencias no se comparaban  contra lo que ahora le sucedía. Sus lentes comenzaban a estorbarle, se los acomodaba a cada rato para evitar ser reconocido y aunque no se veía ninguna persona, sabía que en algún lugar estaban escondidos los testigos de semejante escena.

    
     Los extraños de blanco se pusieron de pie, el muchacho pequeño se veí enfadado, el más alto no presentaba ningun tipo de emoción en su rostro. — Vaya, vaya. vaya... Así que has aprendido a usar tus poderes, Powerman — se mantenian a una distancia segura — ¿Por qué insistes en llamarme así? — Numero Tres empezó a reir un poco y Dos dibujo una extaña sonrisa en su rostro que parecía más una mueca — Dime una cosa ¿En cuanto nos viste no sentiste que nos conocías desde ya hace mucho tiempo? — Rubén no había reparado en eso, sentir la presencia de ellos era como saber que alguien se acercaba a ti, desde atrás, sin que pudieras verlo, se sentía que esa persona era alguien conocido, como a alguien a quien le tienes mucha confianza y era la misma sensación que sintió al ver a la chica de cabello chino de su salón — ¿Quiénes son ustedes? — Repitió la misma pregunta que al principio de este embrollo — Somos tus hermanos, Powerman.— Contestó Dos con una voz pastosa y arrastrada, como si le dierapereza hablar
     — De nuevo ese nombre — dijo Rubén
     — Dime otra cosa — hablo Tres — De un tiempo para acá, desde que aparecieron tus poders ¿No existe una palabra que ronda por tu cabeza, Po-wer-man?
     — Así es ¿Cómo lo sabes tu?
     — Ya te lo dijo Dos, somos tus hermanos. Nuestros nombres son Numero Dos y Numero Tres, pasamos por lo mismo que tu cuando obtuvimos nuestros poderes. La palabra que ronda por tu mente es tu nombre, el que te identifica, el que te da esas habilidades que nadie tiene. Cuando lo aceptes, ese nombre dejará de dar vueltas por tu cabeza.
     — Suena ridículo
    — Como sea, no importa. Pronto dejaras de ser nuestro hermano

     Numero Tres se lanzó al ataque de Rubén  una vez más, ya habiendo peleado con ellos sabía como sería el ataque y Rubén se agachó y trató de golpearlo por debajo del estomago, por error golpeo la evilla roja del cinto, esta se rompio y Rubén sentía como una extraña fuerza salía desde el centro de esa evilla. Las sirenas de muchas unidades policiacas comenzaba a acercarse. Con un gran salto Tres se alejó de Rubén y revisó su cinto — está roto — dijo Numero Dos — hasta acá escuché como se rompia y ya siento la fuerza que emana de él. Será mejor irnos — Dos caminó lentamente hasta donde se encontraba Tres. Las sirenas de la policia anunciaron su llegada, una gran cantidad de patrullas rodeaba la plaza de aquella tranquila colonia del centro de San Nicolas. Lso Policias bajaron y apuntaron a los extraños y a Rubén — Bueno, creo que está activado. Vamonós — Dos presionó el botón rojo de su evilla y el cuerpo de ambos seres ectraños brilló un poco. En el acto desaparecieron. 

     Todos estaban asustados y sorprendidos, incluso Rubén, quien no podía creer lo que estaba viendo y no entendía nada de lo que sucedía, por su mente pasaban muchas preguntas ¿Quiénes eran ellos realmente? ¿Cómo sabían que la palabra Powerman rondaba por su mente? ¿Por qué ellos tenían la misma fuerza que él? ¿De donde eran y a donde se fueron? ¿Por qué se lo querían llevar? ¿Quién los había enviado?

     — Bajen sus armas — una voz conocida dio la orden. De entre los policias que apuntaban al muchacho de lentes oscuros y paliacate blanco en la cabeza salió el jefe de ellos, era el mismo que estaba en la persecusión un día antes de entrar a la prepa — De nuevo tu. Aquella vez no podía creer lo que estaba viendo, lamentablemente no pude ver lo que aquí hiciste y no sé si hay algo malo en todo ello — se acerdó al muchacho y le dio una palmadita en el hombro — Pero no me das desconfianza — El muchacho le sonrió extrañamente sin saber que decir — Aquella vez te fuiste y no supimos nada de ti, hay muchas cosas que quisiera preguntarte sobre tus poderes, eso de que puedes volar ¿Qué se siente? Pero no, no me digas, respondeme primero ¿Quién eres? — El muchacho le sonrió satisfecho — Powerman.



*Si, a mi también me parece extraño un cementerio en medio de una colonia y a un lado de una plaza pública, pero existe, es real ese lugar.

viernes, 16 de marzo de 2012

Primer día

Capitulo 1
Primer Semestre

         La noche calurosa de mitades de año, un aire seco que solo se podía percibir por encima de los edificios del centro de Monterrey,  el sonido del motor de una camioneta del año rugiendo, imprimiendo velocidad tanto como podía, algunos disparos y las sirenas detrás de dicho vehículo. Pasaba de las doce de la noche y la Avenida Juarez estaba casi desalojada, lo que hacía una huida fácil para los criminales que de vez en cuando disparaban a sus seguidores. De pronto el perfil de una persona delante de ellos, camina lentamente y estan a punto de impactarlo, sin importarles si quiera, aceleran aun más y dan de lleno contra aquella persona quien sale disparada por encima de ellos. Los criminales rien a carcajadas desde el interior de la camioneta — Será un buen regalo para los cerdos policias — dijo el conductor con sombrio rostro — ¿Regalo para quién? — la voz de un muchacho que ninguno de los criminales conocía sonó desde alguna parte, miraron hacia todos lados pero no vieron nada, fue en ese momento cuando delante de ellos apareció un muchacho con un paliacate blanco en la cabeza y lentes oscuros pese a ser de noche; una sonrisa alegre y burlona se le dibujaba en el rostro.

     El conductor frenó el vehículo inmediatamente y el muchacho salió disparado al frente de ellos, rodó unos metros y ante la mirada atonita de los criminales se puso de pie frente a ellos. Su sonrisa burlona se acentuó aun más, como si apenas pudiera contener las ganas de burlarse de ellos, sintiendose superior — ¡Qué chingados..! — Un tipo alto que venía en el asiento del copiloto bajó apuntando con un arma larga, conocida por la mayoria como "cuerno de chivo" — ¡Muerete, Pendejo! — Y abrió fuego contra el muchacho quien no se movió ningun centímetro. Rápidamente los efectivos policiacos llegaron al lugar y rodearon desde atrás la camioneta, no entendían la situación ¿Quién era el muchacho ese que estaba frente a los maleantes? Una docena de policias bien armados se encontraban ya apuntando amenazadoramente a los criminales. — Bajen todos inmediatemente de la camioneta, o ya se los cargó la verga — Si, así con palabras de poca educación la voz de un policía les ordenaba bajar; de aquél vehículo descendieron 4 hombres, 3 de ellos tenían armas y las arrojaron al suelo al ver la desventaja de su situación, el quinto que estaba ya de pie en la calle, arrojó también su arma al suelo. Todos levantaban sus manos y el muchacho se acercó al que le disparó — ¡Ya te cargó el payaso, weeeeeeeeeeee! — le dijo en ese tono burlon y aun con su sonrisa ya cargada de un humor de chiste sangrón y de muy mal gusto — Eso es lo que tu crees — y le regresó la misma sonrisa al muchacho disfrazado de manera ridicula ¿Lentes oscuros en la noche? 

     El rebote de un objeto pequeño de metal se escuchó cerca de las unidades de los policías, estos se asustaron al descubrir que era una granada y corrieron para protegerse, el muchacho ridículo observó que en el interior de la camioneta aun quedaba una persona y era quien había arrojado la granada. El muchacho dio un gran brinco que rápidamente lo colocó frente a las granaderas, aproximadamente fueron como 10 metros lo que brinco y pese a que sus agresores estaban sorprendidos no tenían tiempo de contemplar tal asaña, era el momento de huir.

     El muchacho tomó la granada en sus manos y ya sin tiempo suficiente, explotó. Los policias cerraron los ojos en ese momento, vieron pasar sus vidas delante de ellos como si fuese una pelicula en un cine con una pantalla enorme. Sorprendidos y sin ningun dolor. Vieron al muchacho con los lentes desacomodados, en medio de una especie de esfera transparente. Algunos policias sorprendidos se acercaron a él y antes de que pudieran decir cualquier cosa el chico les ordenó que debían seguir a los maleantes. Aunque la orden venía de un completo desconocido, tenía razón. El muchacho dio un brinco al aire y se fue detrás de los criminales volando ante los ahora más sorprendidos elementos.

     Algunas cuadras más adelante, casi llegando a la Avenida Colón, el muchacho se volvió a plantar frente a la camioneta, esta vez no hizo ningun circo, puso sus mano al frente hasta que la camioneta de nuevo lo impactó, esta vez no lo arrojó, sino que solo lo arrastraba delante de ella mientras que el muchacho oponía resistencia para frenar la camioneta con sus manos. Cuando lo logró, los hombres salieron cargando sus armas y abrireron fuego contra él, saltó delante del más cercano, le quitó el arma y la arrojó lejos, le dió un buen golpe en el rostro y lo tumbó al suelo. De nuevo, con un gran salto, se colocó detrás del segundo hombre, quien era el que al principio conducía la camioneta, con una patada lo golpeo detrás de las rodillas, tomó su arma y en ese momento comenzaron a balacearlo, lentamente giró su cuerpo contra el que las balas choaban sin tener ningún efecto, el arma que tenía en sus manos la partió a la mitad y se las arrojó a los otros dos criminales quienes se quedaron asustados e inmoviles. Pronto los otros dos hombres estaban a punto de arrancar la camioneta, al tenerla a su lado, el chico golpeo el cofre de la misma haciendole una abolladura enorme — olvidenlo — dijo con un tono amenazador.

     Rubén se despertó muy temprano en la mañana, aun tenía demasiado sueño pero estaba entusiasmado, hoy era el primer día de clases en la preparatoria. Hace ya dos meses que había presentado los exámenes de ingreso, según una señora de limpieza de la escuela él fue el primero en salir del examen. Hace un mes le habían entregado los resultados del examen y la noticia de haberlo acreditado. Se tomaba un café para despertarse, aunque no le gustaba mucho era lo que necesitaba para quitarse el sueño, el resto lo haría la emoción. Como todas las mañanas, su madre encendía la televisión para ver las noticias y daban la más extrañas de las notas — Un hecho sin precedentes se sucitó durante la noche en las calles de Monterrey — decía el conductor mientras le hacian un medio enfoque — En una persecusión que duró alrededor de 30 minutos y en la que los culpables de un asesinate estaban a punto de escapar — hacen un cambio, ahora transmiten algunas imagenes de una camioneta detenida en medio de la avenida Juarez casi llegando a avenida Colón, una persona de mediana estatura que brinca de un lado a otro y golpeando a dos de los implicados en el asesinato. Rubén escupe el café — ¿Qué sucede? — Pregunta su mamá — me queme da dengua — contestó presuroso y continuó con la galleta que había dejado pendiente — ¿Quién es este muchacho que detubo a los criminales? Pareciera sacado de un comic. Lamentablemente, una vez que las unidades policiacas llegaron al lugar este muchacho se marchó y no creeran de qué manera lo hizo. Volando — el conductor pronunció lentamente esta ultima palabra. 

     Era la hora de irse, apenas era el tiempo justo para llegar a la preparatoria numero 16. Afortunadamente, Rubén no tardó mucho en alistarse y salir, alcanzó el camión que ya se marchaba y en medio de un tumulto apretado de gente se dirigía a su primer día de clases.

     Fue el tercero en llegar a su salón. Había un muchacho gordo, alto y con mucho sueño en la fila de en medio y sentado hasta atrás. Había una chica en el otro extremo del salón, junto a las ventanas grandes, miraba fijamente hacia afuera y no podía verle el rostro. Rubén se dirigió al tercer asiento de la segunda fila, comenzando la cuenta de adelante hacia atras y desde el lado derecho del salón, donde se encontraba la puerta. El salón era espacioso, aunque aun no habían llegado todos los alumnos, tenía ventanas grandes por su lado izquiero, por el derecho estabanm unas ventanas más pequeñas en lo más alto de la pared. Los alumnos fueron llegando.

     Mientras se distraía dibujando en su nueva libreta, Rubén sintío una extraña presión en el pecho, sentía que algo se acercaba a él y se ponía nervioso, sentía una prescencia. Era un sentimiento extraño, jamás lo había sentido; poco a poco la presencia se acercaba mas y mas. Tenía esa sensación de cuando sabes que alguien viene hacia ti pero tratas de actuar como si no lo supieras, solo esperas a que llegue a ti, calculando mentalmente la distancia que los separa y tratando de escuchar su paso. Estaba afuera.

     Una chica pequeña entró al salón. Su cabello largo y chino lo tenía recogido con una pinza para el cabello, dejaba caer dos mechones de cabellos a los extremos de su blanco rostro, se le veía confundida, como todos en su primer día de clases. Rubén no solo podía verla, sentía su presencia. Estaba delante del salón esa chica aparentemente normal, pero ahora le clavaba la vista por unos segundos. después fue a ocupar un asíento en alguna fila que Rubén no quizo averiguar. Sentía que la conocía de algún lado, pero no podía recordarla. Sentía que la conocía desde mucho tiempo atrás.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Big Bang. Temporada 1 Prologo

Prologo
Temporada 1:
Big Bang.

          En un frío valle oculto en alguna parte de Suiza, aquel hombre peleaba contra la nieve en el suelo para llegar a su destino. Le acompañaba una chica y entre los dos cargaban unos extraños contenedores cilíndricos. Se encontraban alertas ante cualquier sonido, los perseguían, no podían encontrarlos ni mucho menos hacerse de esos contenedores. Ya habían caminado demasiado, comenzaban a sentir extrañamente la sensación de tranquilidad pero sus huellas en la nieve fueron seguidas.
     Llegaron a un claro en el bosque, completamente blanco, fue entonces cuando detrás de ellos y entre los árboles aparecieron unos hombres con trajes militares. Por todas partes del mundo habían acontecido sucesos bélicos, todo apuntaba a que una nueva guerra mundial estaba a punto de estallar. Las dos potencias militares Suiza y México entraban en conflictos póliticos, y aunque no parecían graves, una ruptura en la amistad de estas dos naciones supondría un gran peligro para hacer estallar la guerra. Muchos creían que detrás de todo ello había un gran complot ¿Cómo era posible que la gran amistad entre dos naciones que se ayudaron mutuamente a crecer se rompiera así de la nada? Muchos sucesos extraños atentaron contra la paz de cada país y se involucraba altos mandos políticos del otro país. Aunque no se adjudicaba nada a nadie en especifico. Una de las cosas que se decía es que México había alcanzado un alto nivel científico y se le acusaba de estudiar y experimentar en el ámbito militar creando súper soldados. Si bien, este estudio lo han perseguido muchos países se creía que México había alcanzado niveles sorprendentes de avanze en el área. Por su puesto, su principal acusador eran políticos suizos que ya no creían en la amistad entre ambas naciones.

     Precisamente era la razón por la que aquel hombre y su compañera se encontraban rodeados de soldados suizos, apuntandoles con armas largas, amenazantes desde atrás de los árboles. El militar encargado de la patrulla avanzó amenazador. Aquellas personas lo miraban nerviosos, se detubo un momento —¡Cuatro!— Gritó el hombre calvo, presionando los contenedores contra su pecho. La chica de estatura baja, cabello claro, largo y chino dejó caer sus contenedores a la nieve, rápidamente levantó su mano izquierda al frente y una lluvia de balas se dejó escuchar en aquel claro blanco.

     Los proyectiles chocaron contra una pared invisible y el rebote de uno de ellos había lastimado al militar al frente, todos los soldados se acercaron corriendo, la chica recogió los contenedores mientras algunas balas seguian sonando y chocando contra una pared invisible que protegían a la chica. Ella se acercó a su compañero, más alto que ella, le entregó sus contenedores e inmediatamente propinó una patada al soldado más cercano. Así, dando un giro, golpeo a otros dos militares. Mientras, el hombre calvo, como pudo sacó un pequeño control de la bolsa de su chamarra, presionó una serio de botones y un aro grueso metálico salió del suelo. Los soldados por un pequeñisimo momento se detuvieron mirando aquella estructura metálica, fue la orden de su jefe que los sacó de su ensimismamiento y abrieron fuego contra aquella estructura. La estructura comenzó a emitir una luz potente desde el centro, como si muchos rayos chocaran entre ellos en ese punto, apenas ara audible un sumbido. Y una bala dio en el lugar exacto.

     La estructura de metal comenzó a zumbar más fuerte y vibraba violentamente, se rompió por la parte superior y se escuchó una pequeñisima explosión. Aquella luz comenzaba a absorber todo lo que había a su alrededor. La nieve, algunas ramas secas y piedras tocaban la fuerte luz que ahora emitía el aro y desaparecían. La fuerza con la que atraía los objetos era muy  grande, el hombre calvo siendo el más cercano al aro batallaba para mantenerse en su lugar y no ser absorvido por aquella fuerza mientras maldecía en todos los idiomas que conocía. Los soldados también luchaban contra aquella fuerza extraña, estaban asustados, algunso trataron de ayudar a su jefe. La unica que parecía no ser afectada por aquello era la chica de cabello chino, quien se acercó a su compañero para ayudarlo, nuevamente algunas balas fueron disparadas y esta vez una dió contra el brazo derecho del hombre calvo, por un momento perdió la fuerza en su brazo y un contenedor se cayó al suelo chocando contra una piedra que era atraída por el aro. El contenedor se rompió, un liquido verdoso salió de él y rápidamente fue absorvido por la luz del aro. 

     En cuanto una parte de ese liquido pasó por la luz sucedió una explosión aun mayor, el aro se descompuso en muchas partes y arrojab su escombro a todos lados. Asustados, los soldados corrieron para solicitar mas ayuda y se llevaron a su jefe de patrulla como pudieron. La fuerza que atraía los objetos desapareció después de aquella explosión, dejando en el lugar una base metalica abollada por todos lados y un hueco en la nieve. 

     La chica y el hombre calvo se miraron por un momento — estaré bien — dijo él — ella solo asintió con la cabeza — Habra que ir a recuperarlo — y con mucho coraje pateo los restos del contenedor que no se movieron mucho después de la explosión, maldiciendo a los soldados suizos en su propio idioma.

martes, 13 de marzo de 2012

Introducción

     Comienzo a escribir este blog por dos razones. Una de ellas es que esta historia lleva ya tantos años en mi cabeza y, aunque ya intenté escribir todo desde el principio, nunca he podido terminar. Casi todo lo que tengo escritos está en fragmentos y recientemente me di cuenta de que, en los ultimos cinco años de Powerman no hay nadie que funja como cronista de su historia. Así que antes de que olvide todo debo escribirlo.
     La segunda razón es que, en hechos recientes en la vida de Powerman las cosas han ido bastante mal, digo, todo mundo se puede imaginar a un súper héroe que lucha contra el mal y villanos poderosos con armas de alta tecnología o poderes increibles si bien, esta historia presenta este tipo de cosas Powerman no es alguien que solo se enfrente a ello, también tiene una vida y sus problemas cotidianos. También siente, también se preocupa, también percibe el dolor. En lo que yo pienso que ya es el final de la historia, Powerman está en problemas grandes contra los que aun no sabe como solucianarlo, entre salvar el mundo y salvarse a si mismo, entre lo que desea y lo que es correcto. Entre sus poderes y habilidades y sus defectos y debilidades. Su inseguridad contra todo lo que posee.

     Debo mencionar que, Powerman es real. No es que ande una persona por ahí con súper poderes o cosas similares, esta historia está basada en hechos reales, todos los enemigos que enfrenta, todas las situaciones son cosas que realmente pasaron en la vida de esta persona. Solo le agrego un toque de emoción pues Powerman está pensado para un comic y no para un escrito como este. Las habilidades de esta persona se vuelven los poderes de este personaje. Sus errores y sus problemas se vuelven los villanos. Todos tenemos problemas, todos tenemos el poder de solucionarlos.

     Por ultimo, se mencionan muchas personas que realmente existen, no sé si a lo largo de la historia cambiaré el nombre real, que quizá sea lo más probable, pero en ningun momento se trata de ofender a nadie. Si tu nombre aparece aquí o tu personaje aparece aquí y definitivamente no te gusta como se habla de ti, puedes ponerte en contacto conmigo a rubenbrother@gmail.com para que veamos que hacer con esa parte de la historia.

     Advertencia: El siguiente blog está basado en hechos reales. Son cosas del pasado que ahí se quedaron, al protagonista de a historia le enseñaron muchas cosas y como todos nosotros, ha tomado experiencia de ello para crecer. Así que, si no quieres conocer el pasado del protagonista, mejor ni lo leas. Nadie se hará responsable de lo que esto te puede ocasionar.

     Powerman. Diario de un súper héroe sin poderes.
Si, Powerman soy yo.

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