jueves, 29 de marzo de 2012

Tornados de Fuego

Capitulo 4
Tornados de Fuego

     Rubén estaba completamente confundido con lo que Sonia le decía ¿Experimentos de guerra? ¿Hermanos? ¿Dos, Tres y Cuatro? ¿Dónde estaba uno? ¿Nadie de la prepa los ha visto? ¿A qué hora hará la tarea? ¿Por qué le tiene que estar pasando esto a él? — Dentro de nosotros — le dijo Sonia a Rubén mientras le ponía una mano en el pecho, otra vez con esa naturalidad como si se conocieran ya de mucho tiempo — hay un pequeño aparato de tamaño celular que nos da estas habilidades — Sorprendido, Rubén seguía sin decir ninguna palabra y viendo al vacio — Nos enviaron a buscarte. Tu no debes de tener ese aparato — Esas palabras despertaron a Rubén de su ensimismamiento — ¿Pero qué dices? — le preguntó a Sonia un poco molesto — así es, por eso estoy aquí; por eso él está aquí — diciendo esto ultimo apuntando a Tornado y continuó — por eso Dos y Tres vinieron aquí —.
     Molesto, Rubén miraba a Sonia con cara de pocos amigos. — ¿Por qué no me habías dicho nada? ¿De qué se trataba? ¿Por qué esperaste tanto tiempo para decirme esto? — Sonia estaba algo conmovida — Rubén, yo no quería... — Una fuerte rafaga de viento arrojó a Sonia a aire nuevamente, sin pensarlo dos veces, Rubén dio un gran salto y tomó a Sonia en el aire — ¡Basta de explicaciones! — espetó Tornado — Será mejor que nos lo llevemos y nos olvidemos de esto — Tornado levantó ambas manos con las palmas abiertas y una nueva rafaga de viento comenzó a soplar, esta vez con tanta fuerza que pudo desplazar a Rubén junto con Sonia por los aires.  Rubén descendió al techo de la preparatoria, tomó su mochila y se colocó sus lentes oscuros y su paliacate blanco — ¡Powerman! — Dijo Tornado y comenzó a aplaudir — Te vi en las noticias, es increible lo que haces por esta gente
— ¿Qué es lo que quieres?  — dijo Rubén en un tono serio
— Tus poderes, ha eso me han enviado — contestó Tornado con una sonrisa placida
— ¿Y como se supone que te los entregue? 
— Así 

     Tornado saltó sobre Powerman tumbandolo, una gran presión de aire sujetaba a Rubén contra el suelo, y aunque era capaz de moverse, Tornado tenía tambien una gran fuerza que lograba sujetarlo de puntos claves para evitar que su prisionero se escapara. Con una mano libre Tornado  la puso sobre el toraz de Powerman, entre el estomago y el pecho — Aquí está — Y un fuerte dolor comenzó a crecer desde el interior de Powerman en ese punto. Sentía como iba perdiendo energías, como aquellos días claurosos en los que le tocaba caminar demasiado para hacer mandados, sentía de repente un enorme cansancio, una debilidad indescriptible, un espantoso dolor. Y comenzó a gritar. Sonia actuó rápidamente al ver a su compañero gritar de dolor, propinó una fuerte patada en el rostro de Tornado quien de inmediato liberó la fuerza que oponía a Powerman así como la fuerza de presión que ejercía el aire — ¿Qué demonios te pasa, Cuatro? — se puso de pie, levantó su brazo con su mano extendida hacía Sonia y lanzó un ataque de aire, esta vez Sonia no se movió de su lugar, una extraña esfera de un color rojo casi invisible apareció alrededor de ella. Powerman se incorporó, sentía como todas sus energías regresaban y el dolor desaparecía poco a poco — Será mejor que lo dejes en paz — le gritó Sonia a Tornado, este incrementó la fuerza de su ataque — ¿Qué dices? ¿Acaso estás enamoroda de ese inutil? — Sonia caminó contra la corriente del aire, se acercó al brazo de Tornado y lo tomó con fuerza, lo jaló hacía ella y le dio un fuerte golpe en el estomago con su rodilla — No seas ridiculo ¿Como me puedo enamorar de mi hermano? — Tornado estaba entre asustado y sorprendido — ¿Como es que ahora tienes toda esa fuerza? —preguntó mientras se alejaba unos pasos de Sonia — Estas habilidades también se entrenan ¿Sabías? — De nuevo Tornado lanzó un ataque, esta vez levantó las manos hacía arriba y una corriente de aire jaló a Sonia desde arriba. Powerman da un fuerte empujón con el hombro a Tornado quien de inmediato suelta su poder sobre el viento y deja caer a Sonia, Powerman se mueve rápidamente y se coloca en el punto debajo de ella para sostenerla en cuanto cae — Gracias — Sin decir nada Powerman le ayuda a ponerse de pie y se coloca frente a ella, para defenderla. Entonces aparece una tercera presencia.

     Sonia, Tornado y Powerman sentían la aproximación de una tercer presencia y miraban en dirección de donde la sentían. Apareció una hermosa mujer de cabello negro, lacio y muy largo. Volaba por encima de ellos y a diferencia de Tornado, ella posería un traje de color rojo muy ajustado que dejaba ver la perfecta figura de su cuerpo, pechos algo grandes, piernas fuertes, una mirada sensual, unos labios que parecían jugosos y su pose sexy que le hacían ver como una especie de modelo de revista de moda — al parecer ustedes dos solo están tonteando — lo dijo con una voz increiblemente sensual "ese debe ser su nombre -sensualidad-" pensó Rubén al verla.

     La chica de traje rojo descendió hasta donde estaban los demás, miró a Powerman con una mirada de fastidio, después miró a Tornado con una mirada de desaprobación y al final miró a Sonia, después de unos cuantos segundos de sostenerse ambas mujeres la mirada, la chica del traje rojo soltó — enana — he hizo un gesto que por un momento le hizo perder toda la sensualidad. Sonia se molestó muchisimo — ¡Grandulona! — le grito pero la chica del traje rojo la ignoró.

     — Acompañame — Dijo la chica nueva — a donde quieras — le contestó Rubén y en ese momento Sonia le aventó su mochila a Powerman — ¿No ves que te estoy defendiendo? — Estaba muy molesta y Rubén solo resolvió sonreirle nerviosamente de manera que le recordaba a su compañero Juan. La chica de traje rojó regresó la viste rápidamente y vio con ojos de odio a Sonia — ¿Es que te has vuelto loca, Cuatro? — dijo la bella chica caminando con paso decidido a Sonia — Sabes perfectamente a qué hemos venido y tu... — Sin esperar más, Rubén toma a Sonia de la cintura, pasa su brazo sobre su hombro y sale volando lo más rápido qué pudo — ¡Chingado! — dijo enojada la chica del traje rojo.

    — ¿Pero qué haces? — Preguntó Sonia — Alejandonos de ellos. Me tienes que explicar muchas cosas — Pero la chica de traje rojo y Tornado inmediatamente los persiguieron por el aire. Era extraño, Powerman jamás hacía sido perseguido por nadie en el aire y las cosas que estaban sucediendo desde que entró a la prepa hacían aun más curiosa esta persecusión — ¿Quién es ella? ¿Quién eres tu? ¿Qué soy yo? — preguntó Rubén a su compañera pero antes que ella pudiera contestarle una corriente de aire le jalaba hacía el suelo. Caían sobre la avenida Universidad, unas cuantas cuadras de distancia de la prepa, al ser medio día había algo de tráfico. Antes de que pudieran estrellarse con los autos que pasaban, Sonia hizo aparecer una esfera de energía a su alrededor, protegiendo a su compañero y a ella misma. Algunos vehículos chocaron entre ellos, otros contra el muro de contención que divide los dos sentidos de la avenida, la gente comenzaba a mirar. Rubén se incorporó rápidamente y se acomodó sus lentes y su paliacate. De nuevo un ataque por parte de Tornado comenzaba a levantarlo del suelo, Powerman oponía resistencia mientras veía como sus rivales se acercaban a él desde las alturas. Tornado imprimía más fuerza a sus corrientes de aire y algunos vehículos comenzaban a vibrar tras el paso del fuerte viento. La chica del traje rojo se arrojó sobre el torax de Powerman desde lo alto, rodó junto con él por la calle y lo sacó de la corriente de aire que lo levantaba — Gracias — dijo el muchacho — Nada de gracias, ahora... — Sonia se avalanzó sobre la chica del traje rojo cuando de repente una columna de fuego se levantó alrededor de ella y Powerman. Auque Sonia logró crear la misma esfera de energía fue alcanzada por el calor de las llamas obligandola a pasar de largo de ellos dos. La chica del traje rojo puso una mano sobre el pecho de Powerman y de nuevo ese terrible dolor se apoderó de Rubén, lo hacía gritar, le dolía en lo más profundo — Él es mio — se escuchó la voz de Tornado desde afuera de la columna de fuego y con un ataque de sus vientos, logró consumir el fuego para sorpresa de la chica. Esta se puso de pie y Powerman dejó de sentir dolor, la chica levantó su mano derecha con la palma extendida hacía Tornado — Eres un imbecil — y de su palma salió una gran llamarada. Tornado sonrió satisfecho. Sonia caminaba hacia su compañero.

     En cuanto la chica del traje rojo soltó su ataque, Tornado lanzó igualmente el suyo, provocando un torbellino alrededor de ella, el fuego que ella había lanzado comenzó a girar a su alrededor y Tornado se las ingeniaba para mantenerlo encendido con el oxigeno del aire. Powerman por su proximidad a la chica de fuego también quedó dentro del torbellino de fuego y sonia retrocedió. La chica de fuego trató de controlar lo que parecía su elemento, pero la temperatura subía rápidamente. Powerman comenzaba a quemarse y el asfalto a derretirse.

    El torbellino se hacía más pequeño, Powerman reaccionó y trató de ponerse de pie quedando solo de rodillas, se acercó a la chica de fuego y la vio preocupada, comenzaba a sentir demasiados nervios y no podía controlar sus poderes — ayudame — le suplicó a Powerman quien no necesitaba que se lo pidieran pues ya lo estaba haciendo — sujetate fuerte — sin pensarlo dos veces ella lo abrazó apretando su cabeza contra el pecho de Powerman, se conectró un poco y logró crear una esfera de energía a su alrededor, el calor era igual de intenso pero ya no quemaba pero estaba perdiendo energías. Powerman apretó contra si a la chica y salió disparado a lo alto. El trafico de Avenida Universidad estaba detenido por un extraño suceso entre personas extrañas y tornados de fuego.

     Siguiendo el rastro de sus prescencias, Tornado sabía que Powerman y la chica del traje rojo había escapado y se habían alejado unos cuantos metros. Voló para seguirlos mientras Sonia trataba de hacer lo mismo pero a pie. Powerman había llevado a la chica a la azotea de un negocio al otro lado de la avenida, la recostó en el lugar más cómodo que encontró y de inmediato se giró para ver de nuevo a Tornado dirigirse hacía él. Tornado extendió sus brazos hacia Powerman y este se dirigío volando lo más rápido que pudo hacía su agresor, sentía el viento en su contra, cada vez más fuerta para evitar que se siguiera acercando, pero Powerman seguí luchando, estiró su brazo y alcansó a tomar de la mano a Tornado, lo jaló hacia el que, con la fuerza del viento fue la cosa más fácil y con gran fuerza lo arrojó contra la azotea. Tornado se incorporó rápidamente pero en cuanto se puso de pie, la chica de traje rojo lo tomó por sorpresa sujetandolo por atrás. — ¿Qué haces, mujer? — preguntó irritado Tornado pero ella no contestó. Tornado trataba de safarse inutilmente de ella hasta que una columna de fuego comenzaba a extenderse alrededor de ellos — maldita sea — maldijo Tornado y comenzó a usar sus poderes. De nuevo un torbellino de fuego rodeaba a la chica del traje rojo y ahora a Tornado. — Veamos quien aguanta más — Retó la chica a Tornado.

     Fue aproximadamente dos minutos de un fuego intenso y un calor abrazador los que terminaron por debilitar a Tornado. Al apagarse las llamas y cesar el viento, Tornado y la chica de fuego cayeron al suelo. Powerman trató de socorrerlos, primero a la chica de fuego quien le pidió que la acercara a Tornado quien estaba desmayado. La chica del traje rojo puso su mano a la altura del pecho de Tornado y Powerman sentía como la presencia de Tornado iba desapareciendo. En el traje blanco y chamuscado de Tornado apareció un punto de sangre sobre su pecho, debajo de la mano de la chica, la mancha se hacía más grande, como si una herida se estuviera abriendo. El traje se rompió y del cuerpo de Tornado salió un objeto pequeñisimo, un poco más pequeño que una letra de alguna nota del periodico. La chica se derrumbó sobre el cuerpo de Tornado, se giró para quedar bocaarriba y puso su mano derecha sobre su estomago, en una parte donde el traje quemado dejaba ver buena parte de su piel, una herida comenzó a abrirse y a sangrar. De esa herida extrajo otro objeto pequeño similar al de tornado y su presnecia se apagó, extendió la mano donde sujetaba esos dos objetos hacia Powerman — tomalos — Sin sabes exactamente que hacer, Powerman tomó de la debil mano de la chica esos objetos, a simple vista parecian tener forma de un cromosoma pero parecían de metal — Eres una gran persona — dijo la chica con una voz debil — por eso Cuatro te protegía tanto, tienes mucho valor — Ella le hizo señas para que se acercara — es increible lo que hiciste por mi — se lo dijo en voz baja para hacer que se acercara más a ella y ella le tomó de la mejilla y le sonrió — Yo soy Fireblast... bueno, era. Ahora tu tienes mis poderes. Deja que Cuatro te explique — Se acomodó como pudo para tener cerca de su mano la evilla del cinturon de Tornado quien comenzaba a reaccionar, presionó el botón rojo y un pequeño zumbido se comenzó a escuchar — esta estropeado, espero que lleguemos bien — después presionó el boton rojo de su propio cinturon, este no emitió ningun sonido, volvió su mirada a Powerman y le volvió a sonreir — hasta luego — con un extraño brillo, Fireblast y Tornado desaparecieron frente a él.

— ¿Por qué no me dio un beso? — dijo Powerman para si mismo — Eso es lo que pasa cuando uno salaba a unca chica ¿No? — Se puso de pie, miró como pudo los extraños objetos que tenía en su mano y se encaminó hacia donde se encontraba Sonia, siguiendo la pista de su presencia.

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